Arrancó con una sonrisa gigante, pero terminó siendo una batalla de supervivencia al límite. De esas que queman. En un duelo a todo o nada, donde el que perdía armaba las valijas y se despedía de la Copa del Mundo, el Paraguay de Gustavo Alfaro sacó a relucir su manual de la resistencia, derrotó 1-0 a Turquía y sigue con vida en el Mundial 2026.
Apenas iba un minuto de juego cuando Matías Galarza Fonda justificó su sorpresiva titularidad. El ex Talleres y River capturó una pelota limpia afuera del área y sacó un bombazo espectacular para clavar el 1-0 y hacer delirar a la Albirroja.
Gol de Matias Galarza al minuto. (AP)
A partir de ahí, el libreto fue el clásico: replegarse, abroquelar las líneas y cuidar la ventaja. Turquía acusó el impacto y se adueñó de la pelota, pero chocó una y otra vez contra un muro que desactivó cada centro frontal. Recién a los 35′ llegó el primer gran susto, cuando Hakan Calhanoglu frotó la lámpara en un tiro libre y encontró a Mert Müldür, cuyo cabezazo reventó el travesaño. Paraguay reaccionó rápido con una réplica letal comandada por Julio Enciso que Juan José Cáceres no llegó a picar a la red.
Sin embargo, el panorama cambió por completo en el descuento: tras un tangana caliente, el VAR llamó al árbitro y Miguel Almirón vio la roja directa por hablarle a un rival tapándose la boca. Un baldazo de agua fría. /Ole/
Miguel Almirón se tapó la boca para hablarle a un jugador de Turquía. (AP)