El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, aseguró que la aprehensión del expresidente Evo Morales no constituye una prioridad para la institución, al señalar que existen otros hechos delictivos que requieren una atención más urgente por parte de las fuerzas del orden.
Durante sus declaraciones en el podcast con el periodista José Pomacusi, Sokol también expresó dudas sobre la consistencia del proceso judicial que enfrenta el exmandatario, al afirmar que, a su juicio, la causa “no tiene una acusación sólida” y que “no hay una víctima”, pese a que la investigación se encuentra en conocimiento del Ministerio Público y de las autoridades judiciales.
Las afirmaciones del jefe policial reavivaron el debate sobre el papel de la Policía Boliviana en el cumplimiento de órdenes judiciales, particularmente en procesos de alta connotación política. Sus declaraciones generan interrogantes respecto a la disposición de la institución para ejecutar eventuales mandamientos de aprehensión emitidos por la justicia.
El pronunciamiento se produce en un contexto de permanente atención sobre los procesos judiciales vinculados al exmandatario, cuya situación legal ha sido objeto de controversia y seguimiento tanto por actores políticos como por distintos sectores de la sociedad.