Personas de escasos recursos económicos que necesitan una cirugía cardíaca podrán acceder a operaciones gratuitas a corazón abierto gracias a una alianza solidaria entre la Fundación Nacional Vida Segura y el Hospital Católico de Santa Cruz.
El convenio fue firmado por Julio César Caballero, director ejecutivo de la Fundación Nacional Vida Segura, y Fernando Roca Viruez, director del Hospital Católico, con la presencia de monseñor Estanislao Dowlaszewicz, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra.
Las primeras acciones conjuntas están previstas entre enero y marzo de 2027, periodo en el que se proyecta realizar las cirugías a corazón abierto para beneficiar a pacientes que, por su situación económica, tienen dificultades para acceder a este tipo de procedimientos médicos.
Sin embargo, la cooperación podría comenzar antes. Para noviembre de este año está prevista la campaña de implantación de marcapasos “Corazón sin fronteras”, impulsada junto a la Clínica de las Américas, que busca ayudar a personas con problemas cardíacos que requieren estos dispositivos para mejorar el funcionamiento de su corazón.
Durante la firma del convenio, Caballero destacó que la alianza se sustenta en valores compartidos y en el compromiso de atender a los sectores más vulnerables.
“Con el Hospital Católico compartimos valores y principios de fe que nos impulsan a servir y estar cerca de la gente, especialmente de quienes más lo necesitan”, afirmó.
Roca, por su parte, expresó la disposición del centro hospitalario para participar en las campañas y poner a disposición sus capacidades médicas y de infraestructura.
“El Hospital Católico puede trabajar en todas las campañas en las que nos requieran. Tenemos la infraestructura, tenemos la gente y tenemos el ánimo para hacerlo”, manifestó.
Monseñor Dowlaszewicz resaltó que el alcance de la iniciativa trasciende el acto formal de suscripción del acuerdo, al priorizar la salud y la dignidad de las personas que necesitan atención especializada.
“Esta alianza es más que una firma en un papel; lo que viene detrás es el bienestar de las personas que necesitan un corazón o un instrumento para que el que tienen funcione bien”, expresó.
El prelado agregó que el trabajo conjunto representa una oportunidad para unir la atención médica con el acompañamiento espiritual.
Con este acuerdo, ambas instituciones se proponen articular esfuerzos para facilitar el acceso a tratamientos cardíacos de alta complejidad. El desafío será convertir el compromiso en intervenciones concretas y lograr que los pacientes con menos recursos económicos puedan beneficiarse de estas campañas solidarias.
Las fechas, los requisitos de postulación, el número de beneficiarios y los mecanismos de selección de pacientes deberán ser precisados por las instituciones organizadoras.