El presidente Luis Arce Catacora hizo un recuento de la gestión económica y social del gobierno nacional y aseguró que, en un contexto económico desfavorable en el mundo, “Bolivia es una isla” porque los países vecinos enfrentan problemas de devaluación, inflación y recesión, y en contraste el país está en ritmo de crecimiento.
“Ha sido un trabajo muy arduo poder sacar del profundo hoyo que nos había dejado el gobierno de facto”, dijo en una entrevista con radio San Gabriel, donde aseguró que Bolivia volvió a ser reconocida por medios internacionales económicos que comparan con los hechos negativos que tienen otros países.
Destacó la aplicación del modelo económico social, comunitario y productivo porque Bolivia tiene la inflación más baja de la región y el continente y “estamos entre los primeros países en el planeta de tener la tasa más baja de inflación que contrasta con todo lo que se está viendo en el mundo”, comentó.
La política económica ha sido exitosa porque los hogares, especialmente, los más humildes saben que poco a poco la economía ha ido mejorando, que el empleo ha ido apareciendo ya, y poco a poco se ha ido retomando la senda del desarrollo y “por eso los afanes de desestabilizar de algunos grupos y de hacer problemas”.
Sostuvo que la gestión Áñez no fue mala, fue desastrosa porque no había recursos y el país estaba muy endeudado ante el Banco Central de Bolivia y ante organismos internacionales so pretexto de la pandemia que redireccionó todos los créditos y perjudicó a varios programas que había antes del golpe de estado.
El mandatario manifestó que, al margen de la pandemia, había el problema educativo con la clausura del año escolar y la crisis económica que paralizó todos los proyectos de inversión y varias industrias que estaban funcionando, como la Planta de Urea y Amoniaco, estaban paralizadas.
Dijo que para retomar el actual ritmo de crecimiento se necesitaba plata y no había. “Recuerdo que cuando entré al despacho no había ni un bolígrafo para el presidente, pero felizmente hemos vuelto a poner el modelo económico”. Destacó el pago del bono de lucha contra el hambre, el retorno a clases y la atención a la pandemia que ha reducido la tasa de letalidad de los enfermos de coronavirus.
EL NORTE DE LA PAZ Y LA EXPLOTACIÓN DEL LITIOS, LAS GRANDES APUESTAS
Subrayó también la inversión pública en la gestión 2020, cuando se destinaron 2.000 millones de dólares y este 2022 se programaron 5.000 millones de dólares en proyectos de construcción de carreteras, sobre todo en la marcha al norte de La Paz que “estuvo marginada del desarrollo paceño”.
“Y ese es, para nosotros desde el gobierno nacional, la punta de lanza del crecimiento económico donde queremos apuntar, donde queremos apostar para el departamento de La Paz. El futuro de La Paz, por lo tanto, (está) en el norte paceño: provincia Franz Tamayo y Abel Iturralde que es donde hay que apuntar para generar mayor producción y La Paz poco a poco va retomar el sitial con la industrialización”, manifestó.
Destacó la mejora de carreteras para facilitar la comunicación entre La Paz y Pando, que será el nexo de desarrollo para ambos departamentos. En relación a otros proyectos para el resto del país, citó la producción y el procesamiento de la palma africana para la producción de diésel ecológico para dejar de importar ese combustible.
También se encuentra la industrialización del litio en Potosí y en Oruro con participación de la inversión extranjera bajo control del Estado; la planta de fertilizantes y agroquímicos para incrementar la producción agropecuaria.
“EL CENSO NO IMPLICA AUMENTO DE RECURSOS”
Para el Luis Arce el censo de población y vivienda y el posible incremento de población de algunas ciudades no implica el aumento de recursos, tal como se insiste mucho en el departamento de Santa Cruz, donde se ha ratificado un paro departamental para este lunes exigiendo que el censo se realice el 2023 y no el año 2024 como dispuso el gobierno nacional.
“Eso se quiere hacer pensar, que el censo es igual a recursos en el entendido que si hubiera incrementado la población de una ciudad, necesaria y obligadamente va a incrementar sus recursos y eso quiero decir con mucha claridad a la población que eso no es cierto sino relativo”, declaró en una entrevista en radio San Gabriel.
Observa que políticamente se está apuntando a la distribución de recursos y “eso es lo que hay desmistificar en este momento para ser muy claro con la población”, afirmó.
El mandatario admitió, sin embargo, que en función al crecimiento que se dé en diferentes municipios algunos van a ganar, otros van a perder; eso está claro, indicó.
Precisó que el objetivo del censo, fundamentalmente, no es la repartición de recursos, sino saber cuántos somos, cómo vivimos, dónde vivimos para que en función de eso se apliquen políticas de Estado para superar los problemas que estén enfrentando en ese momento.
Explicó que el gobierno se ha manejado en base a un cronograma, pero los gobernadores han manifestado su preocupación, debido a que el objetivo de la socialización debería hacer entender que el problema de fondo no es la distribución de recursos para no generar movimientos que no son los esperados.
Puntualizó la necesidad de tener una cartografía cuadra por cuadra en las ciudades y en los municipios y aclaró que ese trabajo de georreferenciación es muy grande que debe ser coordinado con las alcaldías.
Dijo que el grueso de la labor que absorbe la mayor cantidad de tiempo es el levantamiento de la cartografía, porque como para el Censo del 2012 no se hizo cartografía, ahora se tiene que hacer y eso es como empezar de cero.
NOVIEMBRE NO PORQUE HAY MUCHO MOVIMIENTO DE GENTE
Aclaró que adicionalmente las naciones indígenas y originarias pidieron boletas censales en su lengua nativa en aimara, quechua y guaraní, lo cual también demanda un trabajo adicional, además que algunos gobernadores de Beni y Pando manifestaron su preocupación debido a que en noviembre hay mucho movimiento de población por temas de la zafra.
Lo mismo pasa en Potosí y Chuquisaca donde alguna gente viaja a Tarija a cosechar uva y en otras regiones la época de lluvias podría impedir que pueda censarse en su lugar de origen y por eso se vio la necesidad de encontrar una fecha adecuada para que la fotografía sea la mejor y no fue por temas estrictamente políticos, precisó.