La primera autoridad municipal de Santa Cruz de la Sierra ratifica que tiene diferencias políticas y de visión de lucha por el censo con el gobernador Luis Fernando Camacho. “Tenemos que aprender que no es solo lo que diga un gobernador lo que se va a hacer en la región. Aquí se debe respetar y tomar en cuenta lo que todas instituciones piensan”, justificó.
Para el alcalde cruceño “todos estamos en el mismo carro de llevar adelante el censo en 2023”. Señaló que nadie está en contra de eso y que sí es que la comisión técnica debe trabajar, ya. “Seguimos perdiendo tiempo. Ojalá el rector (de la Gabriel René Moreno, Vicente Cuéllar) llegue con buenas noticias, para luego pasar a construir el diálogo y el pacto fiscal”.
TRAIDOR, NO QUIERE CENSO…
Sobre las acusaciones de traidor y que no quiere censo, Fernández remarcó que en la reunión los predios de la Universidad Gabriel René Moreno (UGRM) fue política más que técnica, había gente de Creemos, de Comunidad Ciudadana, sus concejales y parlamentarios.
“Por eso hice conocer lo que pienso. En la región, tenemos que aprender que no es solo que diga el gobernador lo que se va a hacer. Es lo que todas las instituciones pensamos. Hoy estamos todos estamos en el mismo carro de llevar adelante el censo en 2023. Nadie está en contra de eso, lo que si es que la comisión técnica debe trabajar”, destacó.
DIFERENCIAS CON CAMACHO
El alcalde afirma que tiene diferencias políticas, también sobre lo que se hace en la gobernación y en la alcaldía. “Lo que tenemos que hacer es aprender a respetarnos, sentarnos sin ofensas. Escuchar al otro, cuando hay disenso siempre es oportuno escuchar al otro y construir consenso. En democracia en el único camino para solucionar los problemas es el diálogo. Por eso deseo que este diálogo entre los técnicos del Gobierno, Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y Santa Cruz tenga resultados”.
Se declara optimista de que se definirá un cronograma del censo para 2023, ya que en la actualidad en el país se vive una etapa muy dura, difícil, porque mucha gente aquí vive del día a día. Los gremiales, transportistas, artesanos y los que tienen negocios propios no piden que no haya paro.
Los paros generan perjuicio, estamos queriendo levantar nuestra economía. Yo que paro en los barrios, se de las necesidades de los pequeños, medianos y grandes empresarios. Santa Cruz es el motor de la economía de Bolivia y, cuando hay paro, los más golpeados son los pequeños empresarios, la gente que vive del día a día, por eso creo que no es prudente, argumentó su oposición a la medida extrema.