El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, informó que durante octubre ingresaron a Bolivia 17,65 millones de litros de combustibles, mediante operaciones de importación realizadas por empresas autorizadas y nuevos operadores que abastecen sus propias necesidades.
De acuerdo con los datos presentados por la autoridad, 22 nuevos operadores importaron 2,65 millones de litros para consumo propio, mientras que otras 45 empresas autorizadas introdujeron 15 millones de litros de carburantes para su comercialización en el mercado nacional.
“En lo que va de octubre se han importado 2.650.000 litros para consumo propio y, por otra parte, 15 millones de litros de carburantes fueron importados para comercialización”, precisó Blanco en rueda de prensa.
La cifra conjunta refleja dos modalidades de abastecimiento: la importación destinada al consumo directo de los operadores y la que tiene como finalidad la venta de combustibles en el mercado interno.
ANH observa un cargamento de diésel
En paralelo, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) detectó un camión cisterna que transportaba diésel importado para una empresa privada y que, según la inspección reportada por el ministro, presentaba niveles elevados de agua.
“Se precintó ese cisterna y se van a llevar las acciones legales en contra de la empresa que trajo este diésel adulterado”, manifestó Blanco.
La intervención busca establecer las circunstancias de la operación y determinar las responsabilidades que correspondan. Hasta contar con los resultados técnicos y las actuaciones legales, la observación sobre la calidad del combustible debe entenderse como un hallazgo comunicado por las autoridades.
Control sobre las importaciones
El caso se suma a los controles que el Gobierno busca reforzar sobre el ingreso, la calidad y el destino de los carburantes comercializados en Bolivia.
La fiscalización adquiere relevancia en un contexto en el que el abastecimiento de combustibles constituye un factor clave para el transporte, la producción agropecuaria, la industria y otras actividades económicas.
Los datos oficiales reportados por el Ministerio de Hidrocarburos permiten dimensionar el volumen de las importaciones durante octubre. Sin embargo, por sí solos no determinan si el suministro es suficiente para cubrir la demanda nacional ni permiten establecer el impacto de estas operaciones sobre los precios y la disponibilidad en el mercado.
La evolución del abastecimiento dependerá también de la continuidad de las importaciones, la distribución interna y la capacidad de las autoridades para garantizar que los carburantes cumplan los estándares de calidad exigidos.