Transcurrida una semana después del encuentro de Rodrigo Paz y José Antonio Kast en La Paz, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, afirmó que Bolivia representa una oportunidad de futuro para su país y defendió una nueva etapa de relaciones basada en el “respeto mutuo”, la integración y la recuperación de la confianza bilateral.
En una columna de opinión, Pérez Mackenna calificó la visita como un “punto de inflexión” en la relación entre ambos países, al tratarse de la primera visita presidencial oficial chilena a Bolivia en 71 años. El ministro chileno destacó la oportunidad de avanzar hacia una relación de Estado orientada al desarrollo, la integración y los intereses estratégicos de ambos pueblos.
“Bolivia es futuro. Mirar hacia ese futuro es una decisión que Chile asume con sentido de Estado: trabajar por una vecindad más segura, una integración más profunda y un desarrollo compartido, sobre la base del respeto mutuo y renovadas confianzas”, dice el texto.
Recordó que La agenda acordada por ambos mandatarios incluye la negociación para modernizar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 22), vigente desde 1993; una eventual conexión de Bolivia al cable submarino de fibra óptica Humboldt; una posible interconexión eléctrica; y medidas de cooperación minera, consular y migratoria.
Los compromisos también contemplan la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica y la convocatoria del Grupo de Libre Tránsito. Pérez Mackenna señaló que estas iniciativas deberán traducirse en plazos y resultados verificables.
En su columna, el canciller chileno reconoció el peso de los antecedentes históricos en el vínculo bilateral y mencionó la ruptura de relaciones diplomáticas de 1978, la agenda de 13 puntos de 2006 y los prolongados litigios ante la Corte Internacional de Justicia.
“La historia no necesita ser ignorada ni reescrita. Forma parte de nuestra realidad y seguirá presente. Pero ningún país puede quedar prisionero de su pasado”, escribió Pérez Mackenna.
El próximo hito de este proceso será la visita del presidente Rodrigo Paz a Chile, prevista para 2027. Pérez Mackenna sostuvo que esa instancia permitirá evaluar los avances alcanzados.
Integración económica y seguridad fronteriza
El canciller chileno destacó las complementariedades económicas y geográficas de ambos países. Bolivia dispone de una extensa frontera agrícola y de importantes recursos mineros, mientras que Chile aporta experiencia logística, puertos y acceso a los mercados del Pacífico.
Según el ministro, una relación más dinámica podría generar oportunidades para las regiones chilenas de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, mediante el desarrollo de sus puertos, servicios, inversiones y empleo. Para Bolivia, en tanto, abriría opciones más amplias de acceso a los mercados internacionales.
Pérez Mackenna también sostuvo que la relación bilateral debe abordar problemas que afectan a las comunidades de ambos lados de la frontera, como el narcotráfico, el contrabando, el robo de vehículos y la trata de personas. Para enfrentarlos, planteó la necesidad de coordinación policial, intercambio de información y cooperación institucional. /Erbol/