La investigación por el atraco a una joyería de un centro comercial de Santa Cruz de la Sierra registra nuevos avances. El Ministerio Público anunció que la trabajadora aprehendida será la única imputada, por el momento, por su presunta participación en el hecho, mientras que su esposo salió en su defensa y aseguró que entregó las joyas bajo amenazas de los asaltantes.
El fiscal encargado del caso anticipó que la mujer será imputada por robo agravado en grado de complicidad y asociación delictuosa. Su audiencia de medidas cautelares está prevista para este martes, donde se definirá su situación jurídica.
Las cámaras, una de las principales pruebas. Las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento muestran a la trabajadora abriendo las vitrinas y retirando joyas para entregarlas a los delincuentes durante el asalto. Sin embargo, su esposo, Nathan Barbosa, sostiene que esa conducta fue consecuencia del miedo y la desesperación ante las amenazas y los disparos que, según su relato, realizaron los atracadores.
“Ella me dijo que los hombres ingresaron a la tienda, le gritan, le carajean, uno le dispara, escucha un disparo en la espalda y se movió rápido, abrió las cajas, las bóvedas y empezó a entregar las joyas”, relató Barbosa al defender a su pareja.
El hombre afirmó que su esposa actuó para proteger su vida y pidió a la población no sacar conclusiones anticipadas a partir de las imágenes difundidas.
“Quiero aprovechar para pedir a la gente que no la juzgue. Es fácil juzgar, pero otra cosa es estar en el lugar de la otra persona”, manifestó.
Barbosa describió a su pareja como una mujer trabajadora y luchadora, y rechazó que pudiera estar vinculada deliberadamente con un delito de esa naturaleza.
Dos colombianos serán investigados por tenencia de armas. En otra línea de investigación, dos ciudadanos colombianos detenidos en la zona de la Villa Primero de Mayo, en posesión de armas de fuego, serán investigados por el presunto delito de portación ilegal de armas.
De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio Público, ambos no tendrían relación con el atraco a la joyería. Por tanto, su situación debe analizarse dentro de esa investigación separada, sin atribuirles participación en el robo mientras no existan elementos que la sustenten.
La investigación deberá establecer si hubo complicidad o coacción. E caso plantea dos cuestiones centrales para los investigadores: determinar si la trabajadora tuvo una participación deliberada en el atraco o si entregó las joyas bajo coacción, como sostiene su esposo.
Las grabaciones de seguridad constituyen un elemento relevante, pero la investigación deberá establecer las circunstancias en las que actuó la empleada y contrastar las imágenes con otros indicios, declaraciones y pruebas disponibles.
La imputación fiscal no equivale a una declaración de culpabilidad. La responsabilidad penal deberá determinarse mediante el procedimiento correspondiente y con respeto a la presunción de inocencia.
El próximo paso clave será la audiencia de medidas cautelares, en la que la autoridad judicial evaluará los elementos presentados por la Fiscalía y resolverá la situación jurídica de la trabajadora.
Mientras tanto, la investigación continúa para identificar y establecer las responsabilidades de quienes participaron en el atraco.