El expresidente ecuatoriano Rafael Correa (2007-2017) ha vuelto a presentarse para recuperar el poder en su país, pero ahora lo ha hecho como candidato a la vicepresidencia, en binomio o fórmula electoral con Andrés Arauz, que correrá por la jefatura del Estado.
Correa, que tiene pendientes varios juicios por presunta corrupción y una orden de prisión por un caso de cohecho, que él niega, fue designado para terciar en la papeleta electoral en los comicios del próximo 7 de febrero, cuando los ecuatorianos designen al sucesor de Lenín Moreno.
Faltando un día para el cierre en Ecuador de las elecciones primarias dentro de los partidos y movimientos políticos para designar a los aspirantes a presidente, vicepresidente y legisladores, el movimiento Centro Democrática confirmó al exministro Andrés Araúz y al expresidente Rafael Correa como aspirantes a la presidencia y vicepresidencia de la República respectivamente.
Correa, que reside en Bélgica desde el 2017 y que enfrenta 8 años de prisión por cohecho, participará junto a Andrés Arauz, que será el candidato presidencial del correísmo. Arauz es economista y exministro del gobierno de Correa.
A través de un comunicado Centro Democrático informó que el proceso interno de primarias se desarrolló de forma telemática y que el objetivo de los aspirantes es la “recuperación de la Patria”.
El martes pasado, el expresidente Correa durante el lanzamiento de la precandidatura, dijo que Arauz está preparado y tiene la capacidad para asumir el reto de la presidencia. “Cuenta conmigo donde quiera que esté. Creemos en la juventud, trabajamos por y para su bienestar. Andrés Arauz será el presidente más joven de la historia”, agregó Correa.
El anuncio del binomio electoral se da a pocos días de que un tribunal de la Corte Nacional de Justicia resuelva si admite el recurso de casación presentado por la defensa del expresidente Correa por la sentencia a 8 años de prisión por el delito de cohecho. Es el último recurso judicial en Ecuador que la defensa busca agotar para lograr una revisión de su sentencia.
La ley electoral ecuatoriana impide que un candidato pueda inscribirse si tiene una sentencia ejecutoria, es decir que haya pasado la etapa de casación y se ratifique la condena. (EFE,CNN)