CRE respondió a más de 1.000 emergencias eléctricas tras temporal de vientos en Santa Cruz y el Norte Integrado

La fuerza de los vientos que golpearon Santa Cruz de la Sierra y el Norte Integrado desde la tarde del viernes puso a prueba, una vez más, la capacidad de respuesta de la Cooperativa Rural de Electrificación R.L. (CRE). En medio de árboles caídos, transformadores dañados y extensas afectaciones al tendido eléctrico, las brigadas de emergencia de la institución desplegaron un operativo ininterrumpido que permitió atender más de 1.000 incidencias en menos de cuatro días.

Desde el inicio de la contingencia hasta las 14:00 de este lunes 18 de mayo, CRE registró 1.006 emergencias provocadas por ráfagas de viento que alcanzaron hasta los 60 kilómetros por hora, según reportes meteorológicos. Las condiciones climáticas afectaron distintos sectores urbanos y rurales, generando cortes forzados de energía y daños en infraestructura eléctrica.

Frente a esta situación, la Cooperativa activó toda su capacidad técnica y humana para restablecer el servicio en el menor tiempo posible. Las brigadas trabajaron de manera continua en calles, barrios y comunidades alejadas, enfrentando incluso caminos intransitables y escenarios complejos para acceder a ciertas zonas afectadas.

El vocero institucional, Amilkar Jaldín, explicó que la magnitud de algunas averías requiere intervenciones especializadas y mayores tiempos de reparación, especialmente cuando existen daños severos en transformadores o líneas eléctricas. Sin embargo, destacó que los tiempos de respuesta de CRE continúan entre los más eficientes del país pese a las dificultades climáticas.

La emergencia también dejó en evidencia el rol estratégico que cumple la Cooperativa en la estabilidad y funcionamiento de Santa Cruz y el Norte Integrado. Más allá del suministro eléctrico, cada reparación representa la recuperación de actividades comerciales, servicios básicos, comunicaciones y la tranquilidad de miles de familias afectadas por los cortes de energía.

Hasta la tarde de este lunes permanecían 42 incidencias pendientes, atendidas por brigadas equipadas y entrenadas que continuaban desplegadas en diferentes puntos de la región. El operativo refleja no solo una respuesta técnica, sino también un compromiso institucional sostenido frente a contingencias que afectan directamente la vida cotidiana de la población.

En escenarios adversos como este, el trabajo silencioso de los equipos de emergencia adquiere una dimensión fundamental: garantizar que, incluso después de la tormenta, la energía vuelva a encender hogares, hospitales, negocios y comunidades enteras.

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