Mientras Bolivia enfrenta crecientes desafíos energéticos y una fuerte dependencia de combustibles fósiles subvencionados, una empresa nacida en Santa Cruz busca cambiar el rumbo de la movilidad nacional con una apuesta inédita: crear la primera red de carga súper rápida para vehículos eléctricos del país.
La firma E2V presentó oficialmente ElectroPoint, un proyecto que no solo introduce infraestructura tecnológica de alto nivel, sino que plantea una nueva visión sobre cómo se moverán los bolivianos en los próximos años.
La primera estación instalada cuenta con una potencia de 240 kW, capacidad para atender hasta seis vehículos al mismo tiempo y tecnología que permite recargar baterías al 80% en menos de media hora, reduciendo drásticamente los tiempos tradicionales de espera.
La inversión inicial ronda los 300 mil dólares y marca un precedente en el país porque incorpora energía solar, sistemas de almacenamiento mediante baterías y respaldo de la red eléctrica convencional. Se trata de la primera solución boliviana que integra carga súper rápida con energía fotovoltaica.
Para Carlos Gutiérrez, CEO de E2V, el objetivo es romper una de las principales barreras que frenaban la expansión de la electromovilidad: la ausencia de infraestructura.
“No esperaremos a que exista infraestructura para que lleguen más vehículos eléctricos; estamos construyendo esa infraestructura para acelerar su adopción”, afirmó.
El contexto muestra que el mercado ya comenzó a moverse. Según datos del sector, en Bolivia circulan más de 7.000 vehículos eléctricos e híbridos enchufables, mientras las importaciones crecieron un 226% entre 2024 y 2025, reflejando un cambio acelerado en las preferencias de consumo y en la búsqueda de alternativas frente al aumento de costos energéticos.
ElectroPoint proyecta abrir cinco estaciones en Santa Cruz antes de septiembre de 2026 y luego expandirse hacia La Paz y Cochabamba durante 2027. La estrategia no solo apunta a instalar cargadores, sino a desarrollar un ecosistema digital mediante una aplicación que permitirá localizar estaciones, iniciar cargas, monitorear el proceso y realizar pagos electrónicos.
El modelo también busca transformar la experiencia del usuario. Gracias a alianzas con el grupo NexoCorp y marcas como Farmacorp y Amarket, las estaciones estarán ubicadas en espacios de alto flujo comercial, donde las personas puedan aprovechar el tiempo de carga para realizar compras, trabajar o consumir servicios.
Más allá del componente tecnológico, la iniciativa aparece en un momento clave para el país. Bolivia enfrenta presión sobre el abastecimiento de combustibles y un creciente costo fiscal por las subvenciones. En ese escenario, la electromovilidad comienza a perfilarse no solo como una tendencia ambiental, sino también como una alternativa económica y estratégica.
La empresa estima que, incluso en un escenario conservador de apenas 100 usuarios anuales, podrían evitarse más de 400 toneladas de emisiones de dióxido de carbono, reduciendo además la presión sobre el consumo de gasolina y diésel.
Con ElectroPoint, Bolivia ingresa lentamente a una carrera global donde la energía, la tecnología y la sostenibilidad ya no son conceptos separados, sino parte de una misma transformación económica.