La sentencia constitucional que avala la legalidad de la directiva del Concejo municipal de Santa Cruz de la Sierra puso fin a la unidad de la bancada de los concejales de Comunidad Ciudadana. En la sesión de este martes, la concejala Lola Terrazas aceptó la vicepresidencia que estaba acéfala en medio de acusaciones de traidores con sus colegas opositores.
La UCS, MAS y Demócrata votaron (9) en favor de la propuesta de que Terrazas complete la directiva del legislativo edil. Federico Morón y Marcelo Vidaurre, ambos de Comunidad Autonómica no avalaron la elección. El segundo llegó a acusar de traidora a Terrazas por asumir el cargo considerado ilegal, argumentando que según la ley electoral declara que son primera mayoría en el Concejo por haber sacado más votos que UCS.
“No voy a permitir que me acusen de traición, cuando los traidores (se refirió a Vidaurre) son aquello que autorizaron subir de Bs 1 millón a Bs 30 millones el monto de fiscalización en el concejo en la ley de contrato. Yo apuesto a mi capacidad y si hay una sentencia constitucional tenemos que asumir nuestra responsabilidad, si se lograr revertirla asumiremos el mando de la directiva”, señaló Terrazas haciendo hincapié que era fundadora de Comunidad Ciudadana.

El presidente del concejo, Israel Alcócer, sometió a votación la postulación de Terrazas después de un acalorado debate y gritos de insultos entre concejales de oposición del oficialismo. “Es hora de trabajar por la ciudad y dejar los intereses personales, estamos satisfechos que se haya completado la directiva”, justificó.
Terrazas en adelante será la encargada de presidir el concejo en ausencia y licencia de Alcócer, tal como manda la ley. De esta manera UCS y el MAS le ganaron la pulseada por el control de la directiva a los concejales de Áñez.