El exministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, cree que la presidenta Jeanine Áñez lo destituyó porque pretende ser candidata en las elecciones venideras, para lo cual necesitaba de alguien de su confianza en el cargo. Tildó de “infantil” y “falta de respeto” la manera en que la mandataria lo alejó del gabinete.
“Con relación a este alejamiento, creo que lamentablemente la señora presidente ha hecho oídos ose le han endulzado los oídos, como se dice literalmente, con relación a una eventual candidatura de parte de ella. Creo yo que ese ha sido el motivo esencial de haber dispuesto el alejamiento del ministro de la Presidencia”, dijo Justiniano a ERBOL.
Explicó que la importancia del Ministerio de la Presidencia en el tema electoral radica en que cuenta con una “billetera creada por el MAS de 2.700 millones de bolivianos para hacer campaña”.
Dijo que una candidatura de Añez sería una decisión política equivocada, porque se pondría en tela de juicio la transparencia del proceso electoral, habiendo designado ella a delegados en los tribunales electorales.
El exministro fue acusado de usar su influencia en el caso Manada y el proceso contra Mario Cronenbold, puesto que era abogado de las partes acusadas. También el exviceministro de Políticas Comunicaciones, Danilo Romano, lo denunció por supuestamente coaccionarlo para que renuncie.
Justiniano rechazó que se le haya destituido por esas acusaciones, a las cuales les restó importancia. Argumentó que al asumir como ministro dejó de patrocinar a Cronenbold y actuar en el caso Manada. Asimismo, señaló que no conoce a Romano y que tampoco fue su instrucción hacerlo renunciar.
Considera que si la presidenta reacciona así ante la presión de las redes sociales tendría crisis de gabinete cada semana y eso le quitaría seriedad.