Messi es un ejemplo para todos los que empiezan en este deporte. Parece que tiene 19 o 23 años”. Lo dice Luis de la Fuente, seleccionador de España, sobre un jugador, Leo, de 39 años (los cumplió el 24 de junio), que está en el podio de este Mundial y que, con un partido menos, es el máximo goleador (junto a Mbappé) con ocho goles en cinco partidos (cuatro MVP).
Pero, ¿cómo ha conseguido Leo llegar hasta aquí en este estado de forma física y mental? Messi no sería el más grande de la historia si todo se le atribuye sólo al talento, pues en un fútbol tan de élite, sólo el trabajo y la constancia te llevan intactos a un Mundial a los 39.
junio de 2023, hubo muchas críticas. “Se va de retiro a una Liga menor”, decían. Pocos sabían, y pocos saben porque en España no se ve la MLS, que esta Liga es muy física y difícil (diferentes temperaturas, latitudes, césped artificial, muchos viajes…). “Aquí, si no estás bien físicamente, no juegas”, nos decía hace unos días el jugador de Inter, compañero de Leo, Sergio Reguilón. “El ejemplo de Messi demuestra que la MLS te prepara para un torneo top. Y con De Paul, ídem de ídem”, terminaba.
La vida deportiva de Leo va año a año, hasta mes a mes (nunca confirmó que iba a jugar el Mundial… por si acaso), pero hace unos meses (en octubre) renovó su contrato con Inter hasta finales de 2028, consciente de que tiene ‘hambre’ para seguir jugando y ganando títulos. “No me planteo metas sino seguir disfrutando del fútbol e intentar seguir ganando con este grupo de jugadores”, suele repetirnos Leo en zona mixta.
Pero, como decimos, la longevidad en el rendimiento del rosarino no se explica sólo con su ambición o genialidad. Su físico, a su edad, tiene que cuidarse y eso exige planificación y rodearse de la gente adecuada, como su padre, y familia en general; un equipo de marketing que le maneja todos sus negocios sin molestarle demasiado; un equipo de comunicación (Unique FC) que dirige perfectamente sus intervenciones públicas, liderado por Marcelo Méndez… Nada es casualidad.
Su preparación en 2026 ha estado dirigida a llegar bien al Mundial, pero también a competir bien en la MLS. Leo viene de ganar la MLS 25, ser MVP del torneo y máximo goleador (25 tantos). La MLS, inteligentemente, le permitía hacer pretemporada en enero-febrero y competir bien luego para llegar óptimo al Mundial. Desde febrero, lo jugó todo: 14 partidos y 12 goles.
Todo influye, pero nada se ha hecho de forma forzada. Nada que no haga ningún jugador profesional: alimentación, fisioterapia, descanso…. Es verdad que la alimentación de Leo cambió tras el Mundial 2014, con Giuliano Poser, un doctor italiano. Leo mejoró muscularmente… pero no nos volvamos locos. Todo dentro de la normalidad que no hagan otros jugadores, y más a esa edad. Sus sesiones extras de fisio con uno de los preparadores de Guillermo Hoyos, entrenador del Inter, también ayudaron. Pero nada súperextra.
Nuestro compañero Hernán Claus, del diario ‘Olé’, mencionaba ayer el tema de la velocidad de LM. “Entre 2009 y 2015, Leo tenía una velocidad pico de alrededor de 32,5-33,5 km/h y alguna medición aislada llegó a los 34km/h”, comentaba ‘Olé’, mencionando, a su vez, un posteo del español Ismael Galancho. Y Leo registró en este Mundial una velocidad máxima de 30,9 km/h, un aumento del 5% con respecto a 2022. Algo inexplicable. Un extraterrestre también en lo físico.
Ayer Scaloni, a pregunta de MARCA, respondía esto sobre el nivel físico de LM: “Él corre casi siempre parecido en los partidos, no es que esté corriendo ni más ni menos. Es muchísimo más resolutivo, creo que el equipo lo ayuda un montón, pero a nivel físico ha hecho una preparación que le ha dado resultado. Lo que sí es evidente es que está dando todo lo que tiene. Cuando huele que puede crear peligro es una máquina. A mí no me sorprende, a lo mejor a la gente que no lo conoce sí. Mientras él tenga ganas va a ser el mejor. Los que lo conocemos, lo vemos entrenar, sabemos de su capacidad. Haber visto lo que hacía a los 23 años con Guardiola en el Barcelona debe ser difícil de explicar. Creo que será el mejor hasta que él quiera”.
Con estas premisas, y teniendo en cuenta que Leo va de año en año, nadie, por tanto, es capaz de asegurar, al cien por cien, que Messi no llegue al Mundial 2030, donde tendrá 43 años. Sería su séptimo Mundial. Y es que con una ‘bestia’ competitiva como él… nadie puede retirarle de los campos. Sólo él a sí mismo. ¡Larga vida al genio! /Marca/