La velocista Leticia Andrea Arispe Soria (23) corrió la pista de atletismo como un rayo hasta llegar a la meta en la 5ta posición en la final de la prueba de 60m con un tiempo de (7.56), batió el récord absoluto durante el Campeonato Sudamericano Indoor 2022 celebrado en el estadio de atletismo de Cochabamba donde participaron 200 deportistas de 13 países.
Leticia, la “gacela” del atletismo boliviano logró el primer lugar a nivel nacional. Su parte favorita es rodearse de campeonas, como las ganadoras: las brasileñas Rosángela Santos (7.24) y Rosa Victoria (7.25) y la chilena Macarena Boriel (7.43) quienes subieron al podio. “Ha sido un honor correr con ellas”, dijo.
“Lograr esta marca es una recompensa a mi esfuerzo y disciplina en los entrenamientos”, comentó Leticia. Su meta principal es llegar a ser una de las mejores velocistas de Sudamérica, le gusta el desafío. “Uno se establece un objetivo y no hay nada más satisfactorio que lograr los resultados en la competencia”, asegura la atleta.
Leticia entrena tres horas diarias subiendo cada vez más la intensidad cuando se acercan las competencias para ir más rápido y ponerse en forma más que nunca.
Va a competir en los Juegos Bolivarianos en Valledupar, Colombia el 24 de junio. La próxima competencia es el campeonato Iberoamericano en Murcia, España. Y está con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de París 2024, estos son sus objetivos principales.

Su esperanza gira en alcanzar la concentración necesaria para seguir adelante en su carrera atlética. “Mi idea es obtener una beca para correr en un Club de Atletismo en España con salario”, confesó con mucha fe en lograr que este sueño se haga realidad. Quiere llegar al podio e ir avanzando segundo a segundo para seguir creciendo.
Aunque admite que no es fácil. Por lo general, al iniciar una carrera, se le pasa por la mente el temor, la falta de confianza, pero sabe cómo lidiar con estos pensamientos negativos y lo hace con las frases: “El miedo hay que enfrentarlo”, “No estoy sola, Dios está conmigo”, repite varias veces antes de cada partida, y arranca con la energía de su mejor nivel, dice que sólo piensa en hacer su trabajo, sin bajar la velocidad intentando obtener el mejor tiempo que pueda para luego sentir esa increíble adrenalina, emoción, de dar todo de sí. “Es muy lindo este deporte”, asegura con una amplia sonrisa.
Sabe que su alimentación es primordial, en primer lugar, no come afuera de casa ni toma gaseosas, prefiere los jugos de frutas. Ella misma prepara sus vegetales y carnes a la plancha con mínimo aceite, sabe que comer bien es parte del entrenamiento perfecto.
El atletismo es fascinante para Leticia y atractivo para sus orgullosos padres John Arispe y Mercedes Soria, quienes la apoyan para ser una mejor atleta cada día. Confieza que sus progenitores le enseñaron a luchar por sus sueños y a creer que es bendecida por Dios en todo momento. La acompañan a sus entrenamientos, a las competencias y fuera de la pista, a dormir bien, a comer saludable y la agasajan porque sus éxitos, son de ellos también.
Leticia es guapa, mide 1.68 metros y pesa 53 kilos, nació en Santa Cruz, pero vive en Cochabamba desde pequeña y compite por la ciudad que la cobija.
A los 5 años, en 2004, comenzó a practicar kárate hasta los 11 años, llegó a cinta amarilla, luego abandonó este deporte por considerarlo muy rudo.
En 2017, sus padres le incentivaron a practicar atletismo en el Club Atlético Vincitori bajo la dirección del entrenador, Héctor Fernández, a quien agradece sus éxitos. Ya en agosto del mismo año intensificó sus entrenamientos para mejorar su nivel y competir y desde entonces ha crecido su pasión por batir las marcas.
Su primer campeonato fue el Gran Prix Sudamericano Mario Paz, en el cual clasificó tercera en 200 metros y sexta en 100 metros, pero no se desanimó, sino que decidió superar su marca cada año.
En el 202 compitió en el Sudamericano de Guayaquil, Ecuador, llegó al sexto lugar en 100 metros y séptimo en 200 metros, entre otras competencias, hasta llegar a ser la más rápida de Bolivia.

“Sueño con que el deporte individual crezca en Bolivia y tenga más apoyo estatal”, dijo, por lo menos para pagar los pasajes y llegar a competencias internacionales, a fin de empoderar a deportistas bolivianos con talento.
Sin desatender su carrera deportiva, la atleta se prepara para la defensa de su tesis de grado en Derecho, “La incorporación del dopaje como delito en el Código Penal”, tiene que ver con el juego limpio en el deporte. Plantea que los atletas deben considerar las consecuencias que tendrían sus acciones, con sanciones fuertes desde la primera falta, así no defraudan al deporte, dijo. Es más, ya trabaja en el estudio jurídico de su papá, también abogado.
En su tiempo libre, dice que no le gusta bailar, asiste poco a reuniones sociales, pero sí, le encanta la música, toca guitarra, prefiere los temas de Carla Morrison, Manuel Medrano, aquellos suaves y tranquilos.