El alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel “Mamen” Saavedra, puso sobre la mesa una apuesta política de alto impacto: gestionar ante la Asamblea Legislativa la declaratoria de prioridad nacional para dos grandes proyectos viales que, en conjunto, demandarían alrededor de Bs 300 millones.
La propuesta contempla llevar la avenida Cristo Redentor a ocho carriles hasta Viru Viru, con una inversión estimada de Bs 100 millones, y construir un túnel en el tercer anillo, en la zona de El Trompillo, con un costo aproximado de Bs 200 millones.
Más allá de las obras, el anuncio representa un desafío político para la nueva administración municipal: demostrar que Santa Cruz puede recuperar capacidad de planificación, gestión y liderazgo institucional.
La pregunta ahora es si estas iniciativas lograrán convertirse en leyes, financiamiento, licitación y obras concretas, o si quedarán como otro anuncio de efeméride.
Mamen tiene una oportunidad para marcar diferencia: menos discurso y más gestión; menos promesas y más resultados.
El 23 de septiembre, en la Casa de la Cultura, la Asamblea Legislativa deberá mostrar si existe la voluntad política para acompañar estos proyectos.
Santa Cruz necesita obras. Pero, sobre todo, necesita liderazgo para hacerlas realidad.