El Gobierno asegura que Bolivia tiene recursos para importar combustible, pero reconoce fallas en YPFB y anuncia nuevas medidas para normalizar el abastecimiento.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, descartó este martes que las extensas filas de vehículos en los surtidores del país sean consecuencia de una falta de divisas y aseguró que Bolivia cuenta actualmente con más de $us 600 millones en reservas del Banco Central.
“No es un problema financiero. Hoy por hoy, las reservas del Banco Central están en más de $us 600 millones, no es un problema de falta de recursos”, afirmó durante una conferencia de prensa.
Según la autoridad, las dificultades registradas en los últimos días responden principalmente a problemas logísticos e institucionales dentro del sistema de abastecimiento de combustibles.
Espinoza informó que el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, y el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, intervinieron la estatal petrolera con el objetivo de encaminar soluciones.
“Estamos trabajando para que haya cambios significativos en esa institución, porque definitivamente es más que un problema logístico; eso lo entendemos y debemos solucionarlo rápidamente”, sostuvo.
El combustible, clave para la economía
El titular de Economía reconoció que las filas en los surtidores están afectando directamente a la actividad económica y a la vida cotidiana de la población.
“La economía se mueve con combustible y me interesa que haya crecimiento. Es un problema para mi trabajo y cotidianidad”, manifestó.
En ese sentido, anunció que en los próximos días el Gobierno dará a conocer nuevas medidas destinadas a enfrentar los problemas de abastecimiento. Precisó que será el Ministerio de Hidrocarburos el encargado de explicar los detalles de las decisiones que se adopten.
Espinoza insistió en que la falta de dólares no constituye la causa de la actual escasez y cuestionó los análisis que atribuyen las filas a una insuficiencia de recursos para la importación de carburantes.
“Quiero dejar en claro que este problema no es por falta de divisas”, enfatizó.
De $us 51 millones a más de $us 600 millones
Para sustentar su posición, el ministro comparó la situación actual de las reservas internacionales con la que recibió la administración de Rodrigo Paz.
Según explicó, al inicio de la actual gestión el país disponía de aproximadamente $us 51 millones, un monto que, afirmó, “no alcanzaba ni para una semana de combustible”.
En contraste, aseguró que actualmente Bolivia cuenta con cerca de $us 600 millones en reservas, además de una liquidez que calificó como “relativamente importante” en el Tesoro General de la Nación (TGN).
A esto sumó un dato fiscal: sostuvo que durante los primeros cinco meses del año se registró un superávit fiscal cercano al 0,2%.
“Es decir, no faltan recursos, los estamos guardando, los estamos cuidando y recursos para combustibles, no faltan”, afirmó.
La explicación oficial coloca ahora el foco sobre YPFB y la capacidad logística e institucional para garantizar la distribución, mientras miles de transportistas y ciudadanos continúan enfrentando largas esperas para acceder a gasolina y diésel.
El Gobierno apuesta a que las medidas anunciadas en los próximos días permitan destrabar el abastecimiento y evitar que las filas continúen afectando el transporte, la producción y el movimiento de la economía nacional.