Paz alerta en la cumbre del Mercosur sobre una posible “Primavera Sudamericana” y pide priorizar la seguridad democrática

Durante su intervención en la cumbre del Mercosur, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió sobre el riesgo de que Sudamérica enfrente un proceso de desestabilización similar a la denominada “Primavera Árabe” y convocó a los países de la región a convertir la defensa de la democracia y la seguridad hemisférica en una prioridad común.

“Cuidado, y lo digo con el mayor de los respetos, pero también con la mayor firmeza. Se nos está convirtiendo de a poco, por causas externas, una suerte de Primavera Árabe en nuestro continente”, afirmó el mandatario, al señalar que la reciente experiencia de Bolivia debe servir como una advertencia para el resto de Sudamérica.

Paz sostuvo que las democracias de la región enfrentan amenazas cada vez más complejas, impulsadas por el crimen organizado, el narcotráfico, el “narcoterrorismo” y otras economías ilícitas que, según dijo, operan sin fronteras e incluso logran infiltrarse en las estructuras políticas e institucionales de los Estados.

“La seguridad hemisférica de nuestras democracias está en peligro. Hoy Bolivia, mañana puede ser parte de Argentina o pasado Perú o Colombia”, manifestó, al insistir en que ningún país podrá enfrentar por sí solo estos desafíos.

El mandatario afirmó que Bolivia se ha convertido en un objetivo de estos procesos de desestabilización por su ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica y reiteró su llamado a evitar que la región replique escenarios de conflictividad como los registrados en el norte de África y Medio Oriente durante la denominada Primavera Árabe de la década de 2010.

“Llamo la atención hoy en este foro con respecto a esa posible Primavera Árabe que se vuelva Primavera Sudamericana. La seguridad hemisférica en nuestras democracias tiene que ser una prioridad de nuestras naciones”, enfatizó.

En ese contexto, propuso avanzar hacia una nueva arquitectura sudamericana de cooperación en seguridad, inteligencia estratégica y defensa de la institucionalidad democrática, con mecanismos coordinados para enfrentar amenazas transnacionales.

Paz también agradeció el respaldo brindado por Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Panamá, Paraguay, Uruguay y las Naciones Unidas durante la reciente crisis registrada en Bolivia, que incluyó ayuda humanitaria y apoyo logístico. Afirmó que esa respuesta representó “una señal histórica” de que cuando una democracia es amenazada, toda la región debe actuar de manera conjunta.

Asimismo, defendió la aplicación del estado de excepción en Bolivia, al asegurar que tuvo un carácter “estrictamente humanitario, preventivo y constitucional”, permitió restablecer la normalidad en tres días y se ejecutó, según afirmó, sin registrar víctimas fatales.

Explicó que la medida buscó garantizar la libre circulación, el acceso a medicamentos, la prestación de servicios esenciales, el derecho al trabajo y la protección de los derechos humanos frente a los bloqueos y hechos de violencia registrados en el país.

Finalmente, el presidente planteó que Bolivia aspira a consolidarse como un puente de integración continental gracias a su ubicación geográfica y propuso fortalecer la articulación entre el Mercosur y la Comunidad Andina mediante proyectos conjuntos de infraestructura, energía, comercio y seguridad.

Mas recientes

Mas Noticias