De nada le sirvió que la pintora hiciera todos los trámites ante el Ministerio de Culturas para que sus obras salieran del país sin ningún inconveniente. Incluso fue personalmente hasta el aeropuerto Viru Viru con su agente aduanero para supervisar que los envíos.
Sin embargo, el olor de su pintura llamó la atención de los canes antinarcóticos, lo cual obligó a los agentes a revisar los paquetes que fueron sellados por personal del Ministerio de Culturas. Lo que nunca se imaginó es que la revisión para descartar que no era droga utilizaron cuchillos y destruyeron varios de sus cuadros que debían ser expuestos en Italia, Eslovenia y Holanda.
“Toda mi obra, que viajaba a Europa a varias exposiciones tenía permiso y certificado del Ministerio de Culturas. Fui al aeropuerto con el despachante de la aduana, donde un can adiestrado para encontrar droga olió los tres tubos de pinturas y los agentes antidrogas se vieron obligados a romper con cuchillo el material de mi exposición”, denunció la artista en su cuenta de Facebook.



La artista plástica lamenta el daño que sufrieron por la acción de agentes antidroga, que no tomaron en cuenta que las mismas contaban con todos los permisos correspondientes para salir del país rumbo a una exposición internacional.