En un mensaje difundido en redes sociales, Samuel Doria Medina expresó un reconocimiento a Santa Cruz y a su historia de lucha por una mayor autonomía en la administración de sus decisiones y recursos, dejando claro que esa demanda no significa renunciar a Bolivia.
“Los cruceños son bolivianos y aman a Bolivia. Nunca dejarán de ser bolivianos”, afirmó Doria Medina, al destacar la identidad nacional de Santa Cruz y su permanente aporte al desarrollo del país.
En su mensaje, sostuvo que el reclamo cruceño frente al centralismo tiene raíces históricas y respondió a décadas —e incluso siglos, según su interpretación— de decisiones tomadas desde el centro del poder sin escuchar suficientemente a la región oriental.
Para Doria Medina, Santa Cruz no busca apartarse de Bolivia, sino contribuir a construir un país en el que las regiones tengan mayor capacidad para decidir sobre su presente y administrar sus propios recursos.
También recordó los momentos de confrontación y represión que marcaron la relación entre Santa Cruz y el poder central, y afirmó que las condiciones actuales abren la posibilidad de superar esa histórica disputa mediante una nueva relación entre el Estado y las regiones.
“La liberación de Santa Cruz de la opresión del centralismo liberará a Bolivia de su división”, sostuvo, planteando que una mayor descentralización podría contribuir a una Bolivia más fuerte, productiva y cohesionada.
El mensaje concluyó con un reconocimiento directo a los cruceños por su aporte al país: “¡Felicidades cruceños! Gracias por su aporte y por su lucha que nos beneficiará a todos.”
Más que una separación, el mensaje plantea una idea: que Santa Cruz pueda tener mayor libertad para decidir sobre su futuro sin dejar de ser parte de Bolivia, y que esa transformación contribuya a construir un país con mayor equilibrio entre sus regiones.