El Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) posesionó oficialmente a Manuel Saavedra como alcalde de Santa Cruz de la Sierra, en un acto que marcó el inicio de una nueva etapa en la administración municipal. La ceremonia contó con la presencia de autoridades del ámbito local y nacional, entre ellas el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, mientras que el juramento fue tomado por Aldo Quezada.
En su primer discurso como autoridad, Saavedra lanzó duras críticas a la gestión saliente, asegurando que la ciudad no solo se estancó, sino que retrocedió en áreas clave. “Han sido cinco años muy difíciles… estamos peor en todo”, afirmó, al referirse al estado de las obras, los servicios y la situación financiera del municipio.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la crisis en el sistema de salud municipal. El nuevo alcalde denunció las condiciones precarias en hospitales y las largas filas que enfrentan los ciudadanos para acceder a atención médica. En ese marco, asumió el compromiso de garantizar un servicio digno: “Vamos a trabajar para que nunca más un cruceño duerma en la fila de un hospital”.
Saavedra también advirtió sobre el deterioro general de la ciudad, desde servicios básicos hasta el mantenimiento de espacios públicos. Señaló que parques y áreas recreativas se encuentran en abandono, afectando especialmente a niños y familias.
Pese al diagnóstico crítico, aseguró que su gestión estará enfocada en acciones concretas y no en reclamos. Anunció el inicio inmediato de trabajos, incluyendo intervenciones nocturnas en vías y la conformación de su equipo de gobierno. “No estoy aquí para quejarme, estoy aquí para mirar hacia adelante”, sostuvo.
En el ámbito económico, alertó sobre la situación del municipio, al que calificó como el más importante del país, pero actualmente en condiciones críticas. En respuesta, comprometió una administración basada en la transparencia, la eficiencia y la resolución de problemas.
Asimismo, convocó a la unidad entre instituciones y niveles del Estado para enfrentar los desafíos de la ciudad, más allá de diferencias políticas. En su discurso, también defendió infraestructuras emblemáticas como el Hospital Municipal del Norte, enfatizando que deben mantenerse al servicio de la población.
Saavedra cerró su intervención con un mensaje de determinación, señalando que su gestión estará marcada por decisiones firmes y trabajo continuo. “Se viene el tiempo de decisiones valientes”, afirmó, comprometiéndose a trabajar “día y noche” para recuperar la ciudad.