La aprobación de la nueva tarifa del transporte urbano en Santa Cruz de la Sierra abrió una tregua entre los operadores y el municipio. Los transportistas aceptaron cobrar Bs 3,50 para pasajeros adultos, aunque reconocieron que el monto está por debajo de la tarifa que inicialmente reclamaban.
Ronald García, dirigente de Fedectrans, afirmó que, una vez aprobada la norma municipal, ya no existen motivos para mantener medidas de presión.
“Si hemos aceptado aquí esta ley, este incremento del pasaje, pues ya no tiene que haber ningún paro, vamos a salir a trabajar”, sostuvo.
La nueva escala tarifaria establece Bs 3,50 para adultos, Bs 1 para universitarios y estudiantes de secundaria, y Bs 0,50 para escolares y menores, mientras se mantienen las tarifas preferenciales para otros sectores. La norma fue aprobada por el Concejo Municipal y debe seguir el procedimiento de promulgación y publicación para su entrada en vigencia.
Una tarifa menor a la exigida
García admitió que el sector no obtuvo la tarifa que había planteado durante las negociaciones.
“No lo que se pidió, pero no queda otra”, respondió al ser consultado sobre la conformidad del transporte con los Bs 3,50.
Según el dirigente, el sector había planteado una tarifa por encima de Bs 5,50, tomando como referencia otros estudios de costos. Finalmente, el Ejecutivo municipal presentó un estudio que estableció Bs 3,50 como tarifa para el servicio regular.
El debate tarifario se produjo en un contexto de incremento de los costos operativos del transporte, particularmente después del aumento del precio del diésel tras el retiro de la subvención.
La pelea que queda: el pasaje universitario
Aunque aceptaron el nuevo precio para adultos, los transportistas mantienen una demanda pendiente: modificar la tarifa universitaria.
García cuestionó que ese pasaje continúe en Bs 1 y recordó que, según el sector, permanece congelado desde hace 13 años.
“Había otra tarifa que pedíamos en la universidad, que 13 años está congelado, debería también darnos esa tarifa”, manifestó.
Así, el acuerdo sobre los Bs 3,50 podría desactivar el conflicto inmediato por el pasaje general, pero deja abierta la discusión sobre las tarifas diferenciadas y las condiciones que deberá cumplir el transporte para justificar el nuevo cobro.
Además, la nueva normativa incorpora obligaciones para mejorar el servicio y ordenar el sistema de transporte, entre ellas medidas relacionadas con eficiencia operativa, seguridad y condiciones para los pasajeros.