El Gobierno abrogó el viernes el Decreto Supremo 5547 que disponía arancel cero para la importación de grano de soya hasta el 31 de diciembre de 2026.
Con otro decreto, el 5591 publicado en la Gaceta Oficial, el Gobierno determinó eliminar así la anterior norma que era cuestionada por el sector productor.
El arancel cero para la importación de grano de soya apuntaba a abaratar costos industriales para subproductos; sin embargo, generó un inmediato rechazo en el sector productivo.
Productores de arroz y soya del Norte Integrado de Santa Cruz y del Beni habían anunciado medidas de presión para la próxima semana, entre ellas, bloqueos de carreteras y toma de pozos petroleros en contra del decreto ahora abrogado.
Argumentaron que autorizar la importación de soya desde países vecinos los ponía en desventaja frente a la producción externa.
El Decreto Supremo 5591, aprobado el viernes, dice en su artículo único: “Se abroga el Decreto Supremo 5547, de 18 de febrero de 2026”.
Según un reporte del Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Tierras esta determinación ratifica el compromiso de las autoridades de Gobierno en las mesas de diálogo de pasadas jornadas y deja sin efecto la normativa que generaba preocupación en el sector agropecuario.
En ese contexto, esa cartera de Estado reiteró su vocación de diálogo y expresó su profundo rechazo a las amenazas de bloqueos de carreteras y toma de pozos petroleros.
Una de las primeras instituciones que reclamó por el decreto que autorizaba la importación de soya fue la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), que calificó como “innecesaria” esa decisión y volvió a insistir en la liberación plena de exportaciones.
Además, productores remarcaron que la producción nacional supera ampliamente el consumo local.
El presidente de Anapo, Abraham Nogales, aseguró también que Bolivia produce cerca de 3 millones de toneladas al año, de las cuales solo unas 600.000 —alrededor del 20%— se destinan al mercado interno. /LaRazón/