La carretera que conecta La Paz con Oruro amaneció este sábado con un bloqueo instalado por choferes en inmediaciones del surtidor Nimagasbol, quienes reclaman la falta de diésel.
La medida interrumpió el transporte interdepartamental y particular, dejando varados a decenas de pasajeros.
«Llevamos tres días buscando cargar combustible. Los surtidores no nos dan información clara y, mientras hacemos fila, sufrimos robos», manifestaron los transportistas a Red Uno.
Entre los afectados se encuentran ciudadanos bolivianos y turistas extranjeros, que se ven forzados a caminar varios kilómetros para superar el punto de protesta.
En las redes sociales se difundieron imágenes de viajeros avanzando a pie, mientras algunos vehículos livianos intentan pasar el bloqueo por rutas alternas. El transporte pesado y los buses, sin embargo, permanecen paralizados.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, informó que este sábado se despacharon 2 millones de litros de diésel desde la planta de Senkata para abastecer a La Paz y El Alto.
La protesta evidencia el impacto inmediato de la escasez de combustible en la movilidad y en la rutina de cientos de viajeros, que esperan una solución pronta al conflicto./LaRazón/