El arzobispo de La Paz, monseñor Percy Galván, consideró que, ante la crisis provocada por los bloqueos y la presunta participación de sectores vinculados al narcotráfico, el estado de excepción debería aplicarse de forma regionalizada, especialmente en el Chapare.
“Ese sector lógicamente requiere tomar y usar esa medida de la excepción, regionalizada, porque también está geográficamente ubicado el fuerte del narcotráfico en todo el Chapare, para nadie es desconocido que esa es una parte del territorio boliviano donde no hay presencia de Estado”, afirmó en La Mañana en Directo de ERBOL.
Galván diferenció tres actores dentro del conflicto: un sector político que busca desestabilizar al Gobierno, sectores sindicales con demandas económicas y otro grupo que, según sostuvo, está financiado por quienes producen y trafican droga.
El arzobispo aseguró que el narcotráfico ya no constituye una amenaza futura sino una realidad presente en el país.
Señaló que existen regiones donde la presencia estatal es débil y mencionó hechos de violencia recientes como señales de la capacidad operativa de estas estructuras.
Aclaró que una eventual aplicación del estado de excepción no implica el uso indiscriminado de la fuerza, sino actuar “con todo el rigor de la ley”. En ese sentido, pidió combatir el narcotráfico mediante la justicia y calificó este fenómeno como un “tumor” que debe ser extirpado para proteger a la sociedad. /Erbol/