El Gobierno nacional marcó distancia de las declaraciones del comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, y ratificó que la ejecución de la orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales constituye una “tarea prioritaria”, en cumplimiento de las resoluciones judiciales vigentes.
A través de un comunicado oficial difundido este lunes, el Ministerio de Gobierno afirmó que el cumplimiento de la orden responde al respeto de la Constitución Política del Estado y del ordenamiento jurídico, enfatizando que ninguna persona está por encima de la ley y que las decisiones de las autoridades jurisdiccionales deben ejecutarse “sin distinción, privilegios ni consideraciones de carácter político”.
El pronunciamiento surge después de que Sokol señalara que la aprehensión de Morales “no es una prioridad” para la Policía y pusiera en duda la solidez del proceso en su contra.
El Ministerio también aseguró que cualquier operativo destinado a ejecutar la orden judicial se realizará con responsabilidad, profesionalismo y proporcionalidad, resguardando la seguridad de la población, el orden público y la paz social, además de evitar situaciones que pongan en riesgo la integridad de los ciudadanos y de los servidores públicos.