La alianza Libre, liderada por Jorge “Tuto” Quiroga, enfrenta una nueva fisura interna luego de que dos de sus figuras políticas más conocidas, Branko Marinkovic y Ernesto Suárez, marcaran distancia del bloque opositor y de la línea de confrontación con el Gobierno.
El distanciamiento se produce después de que la bancada de Libre denunciara que desde el Ejecutivo se estarían ofreciendo cargos públicos, prebendas y dinero a legisladores para captar apoyos en la Asamblea Legislativa y promover el transfugio político.
En ese contexto, Marinkovic cuestionó duramente la conducción de la alianza y calificó como una falta de respeto y de tino las afirmaciones realizadas por el bloque.
“Me parece realmente una falta de respeto, de tino y mentirle a toda la población boliviana de la realidad de lo que es la alianza Libre. Entonces, eso ya se tiene que acabar”, afirmó.
Ernesto Suárez también decidió tomar distancia de Quiroga, profundizando las diferencias dentro de una alianza que busca consolidarse como una de las principales fuerzas opositoras del país.
La salida o alejamiento de dos dirigentes de peso representa un golpe político para Quiroga y abre un nuevo escenario dentro de Libre, donde comienzan a hacerse visibles las diferencias sobre la estrategia que debe asumir la oposición frente al Gobierno.
El mensaje político es claro: la oposición no parece estar dispuesta a marchar en bloque detrás de una estrategia de confrontación permanente con el Ejecutivo. Marinkovic y Suárez han marcado distancia y obligan a Quiroga a revisar su conducción y su discurso.