El presupuesto municipal para 2027 empieza a convertirse en un nuevo campo de batalla político en Santa Cruz de la Sierra.
Félix Oros, excandidato a alcalde y promotor de la propuesta denominada “El Poder de los 15”, desafió públicamente al alcalde Manuel “Mamen” Saavedra a debatir el Programa Operativo Anual (POA) 2027, acompañado de todos sus técnicos y frente a los vecinos.
“Este presupuesto está inflado. Yo lo invito, lo emplazo al alcalde con todos sus técnicos a debatir aquí en la plaza”, afirmó Oros, mostrando documentos con los que asegura haber estudiado las proyecciones municipales.
Su cuestionamiento tiene tres frentes: la sostenibilidad de los ingresos proyectados, la reducción de los recursos disponibles y el centralismo en la distribución del gasto.
Un presupuesto que, según Oros, pierde músculo financiero
En el análisis comparativo presentado por Oros se señala que el presupuesto global municipal pasaría de Bs 4.792 millones en 2026 a Bs 4.509 millones en 2027, una reducción de aproximadamente Bs 283 millones, equivalente al 5,9%.
Pero, paralelamente, el análisis advierte sobre una disminución mucho más pronunciada del saldo disponible en caja y bancos.
Según la información expuesta por Oros, este saldo pasaría de Bs 913 millones a Bs 493 millones, lo que representa una caída de Bs 420 millones, aproximadamente 46%.
Para el excandidato, esta situación plantea una contradicción entre la capacidad financiera real del municipio y algunas de las proyecciones de ingresos contenidas en el presupuesto.
“Tenemos una caída de 49% de caja y el municipio no tiene flujo. ¿Cómo es que dicen que ellos van a recaudar y van a ser más eficientes?”, cuestionó.
La cifra exacta de la caída que aparece en su lámina es de aproximadamente 46%, por lo que este punto debería ser precisado documentalmente por el municipio antes de establecer una cifra definitiva.
El cuestionamiento al IDH y la coparticipación
Uno de los puntos más delicados de la crítica está en las proyecciones de ingresos.
Oros considera que el municipio estaría sobreestimando recursos provenientes de la coparticipación tributaria y del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
En su análisis señala una proyección de crecimiento de 19,9% en la coparticipación tributaria, pese a un escenario económico que considera adverso.
“¿Cómo es posible que estén presupuestando por encima de la coparticipación tributaria cuando estamos en crisis económica?”, preguntó.
Su crítica es todavía más contundente respecto al IDH.
“Cuando no tenemos hidrocarburos, ya no hay IDH, lo presupuestan por encima de lo que ha recibido este año”, afirmó.
La lámina presentada por Oros sostiene que el IDH sería incrementado en 31%.
El argumento político es que un municipio que enfrenta una reducción de sus disponibilidades financieras debería construir su presupuesto sobre ingresos realistas y verificables, evitando generar expectativas de recursos que posteriormente podrían no materializarse.
La paradoja: menos recursos, pero una estructura de gasto millonaria
La otra fotografía que presenta Oros corresponde al gasto de inversión proyectado para 2027.
Según su documento, el gasto de inversión alcanzaría Bs 3.655.437.199.
La distribución por dirección administrativa muestra:
| Área | Monto | Participación |
|---|---|---|
| Salud | Bs 1.001.285.628 | 27,39% |
| Administración y Finanzas | Bs 749.026.749 | 20,49% |
| Obras Públicas | Bs 650.409.542 | 17,79% |
| Emacruz | Bs 528.957.421 | 14,47% |
| Desarrollo Humano | Bs 370.208.374 | 10,13% |
| Alumbrado Público | Bs 179.785.553 | 4,92% |
| Desconcentración | Bs 18.061.340 | 0,49% |
La cifra que más utiliza Oros para sustentar su tesis es la correspondiente a la Secretaría Municipal de Desconcentración: Bs 18,06 millones, equivalentes al 0,49% del total mostrado en la lámina.
Su lectura es directa: mientras las grandes estructuras administrativas concentran cientos de millones de bolivianos, la descentralización recibe una fracción mínima.
“Apenas el medio por ciento de la inversión va a la descentralización; el 99,5% se queda manejado desde los escritorios centrales”, sostiene el material presentado por su plataforma.
“El poder de los 15”
La propuesta de Oros no se limita a cuestionar el presupuesto. Plantea cambiar el modelo de gestión municipal.
Su tesis es que los 15 distritos municipales deberían recibir techos presupuestarios definidos y contar con mayor capacidad operativa para resolver los problemas de sus territorios.
La propuesta contempla tres elementos:
1. Blindaje presupuestario distrital.
Asignar recursos de inversión a cada uno de los 15 distritos.
2. Capacidad operativa en los barrios.
Transferir maquinaria, personal técnico y capacidad de ejecución de obras públicas hacia las subalcaldías.
3. Fiscalización ciudadana directa.
Que los vecinos conozcan cuánto dinero recibe su distrito y puedan controlar la ejecución.
“Cambiemos de modelo, cambiemos la forma de hacer política y la forma de hacer gestión en Santa Cruz de la Sierra”, plantea Oros.
¿Cuánto recibiría cada distrito?
El tercer documento presentado por el excandidato contiene una proyección propia de distribución territorial.
La propuesta calcula un presupuesto base equivalente al 40% de la coparticipación tributaria y, a partir de allí, proyecta recursos para los distritos según población y otros criterios.
Los cinco primeros aparecen así:
- Distrito 8 – Plan Tres Mil: 300.037 habitantes; presupuesto base de Bs 329,27 millones y presupuesto proyectado de Bs 823,18 millones.
- Distrito 6 – Pampa de la Isla: 284.425 habitantes; base de Bs 312,14 millones y proyectado de Bs 780,35 millones.
- Distrito 7 – Villa Primero de Mayo: 237.395 habitantes; base de Bs 260,53 millones y proyectado de Bs 651,32 millones.
- Distrito 12 – Los Lotes: 208.749 habitantes; base de Bs 229,09 millones y proyectado de Bs 572,72 millones.
- Distrito 1 – Norte Busch/Banzer: 142.000 habitantes; base de Bs 155,84 millones y proyectado de Bs 389,59 millones.
La tabla de Oros proyecta para los 15 distritos un total de 2.075.976 habitantes, un presupuesto base de Bs 2.168,1 millones y un presupuesto total proyectado de Bs 5.430,2 millones.
Esta última cifra, sin embargo, no debe confundirse automáticamente con el gasto de inversión de Bs 3.655,4 millones mostrado en la otra lámina, pues corresponden a metodologías o conceptos presupuestarios diferentes que requieren una explicación técnica.
El Plan 3000 como símbolo de la discusión
Para Oros, el Distrito 8 representa el problema de fondo.
El Plan Tres Mil concentra, según su documento, más de 300.000 habitantes.
Su propuesta busca que los vecinos puedan saber cuánto dinero genera o corresponde territorialmente a su distrito y qué parte de esos recursos termina efectivamente convertida en obras y servicios.
“Dígame el distrito que quiera, lo tengo aquí. Ahí están los distritos para que sepan qué es lo que tienen que reclamar”, manifestó.
La pregunta que plantea es sencilla pero políticamente incómoda: ¿Quién decide qué obra necesita un barrio: el funcionario desde la Quinta Municipal o el vecino que vive todos los días el problema?
El centralismo como enemigo político
La crítica de Oros apunta directamente a la estructura de poder municipal.
En su visión, el problema no solamente es cuánto se gasta, sino quién tiene capacidad de decidir sobre ese gasto.
“Tengo que venir al secretario de Salud a rogarle por una enfermera, por una jeringa, por una Novalgina”, sostuvo.
Para él, un barrio que se inunda, que tiene canales obstruidos, maleza, calles deterioradas o centros de salud con necesidades básicas no debería depender de una decisión tomada en el centro de la ciudad.
Por eso habla del “Poder de los 15”.
No se trata solamente de dividir dinero, sino de transferir capacidad de decisión y ejecución.
El desafío queda sobre la mesa
Oros también cuestionó que el alcalde no haya asumido personalmente la defensa del presupuesto ante el Concejo Municipal.
“El alcalde tiene que estar defendiendo este presupuesto. Él es el que hace la máxima autoridad”, sostuvo.
Y luego lanzó el desafío:
“Lo invito a debatir al alcalde con todos sus técnicos. Esta invitación es pública”.
La propuesta es realizar el debate en la plaza 24 de Septiembre, con presencia de vecinos, dirigentes barriales y representantes de los 15 distritos.
“Yo estoy disponible 24 horas”, afirmó.
La pregunta que deberá responder el municipio
Más allá de la disputa política entre Oros y Saavedra, el debate sobre el POA 2027 coloca sobre la mesa una cuestión que afecta directamente a los ciudadanos:
¿El presupuesto municipal está construido sobre ingresos realistas y distribuye los recursos de acuerdo con las necesidades de los barrios?
La administración de Saavedra tendrá que explicar las proyecciones de ingresos, la evolución del saldo de caja, la distribución del gasto y el papel que tendrán las subalcaldías.
Oros, entretanto, propone algo más radical: cambiar el modelo de gestión y entregar mayor poder presupuestario a los 15 distritos.
La discusión recién comienza. Y esta vez, la pelea no es solamente por una cifra. Es por quién decide dónde se gasta la plata de Santa Cruz de la Sierra.