El presidente Rodrigo Paz denunció una presunta campaña internacional de desprestigio contra su Gobierno y afirmó que distintos grupos y fundaciones estarían intentando instalar la idea de que su administración responde a una orientación política de derecha.
Según la denuncia, durante los 53 días de conflicto se habrían identificado ataques y contenidos difundidos principalmente a través de redes sociales desde México, países del Este y Argentina.
Paz sostuvo que detrás de estas acciones existiría un interés externo por evitar que Bolivia cambie de rumbo y avance en la definición de sus propias políticas y acuerdos.
El mandatario cuestionó que sectores externos pretendan influir en el escenario político boliviano mediante campañas digitales y mensajes destinados, según su versión, a erosionar la imagen de su administración.
La denuncia se produce en un contexto de alta conflictividad política y social, marcado por cuestionamientos al Gobierno, movilizaciones y disputas sobre el rumbo económico y político del país.
Hasta el momento, las declaraciones no detallan públicamente qué grupos o fundaciones estarían detrás de la presunta campaña ni presentan pruebas específicas que permitan atribuirles la autoría de los contenidos denunciados