Destapan la tala de 44,5 hectáreas en zonas de protección estratégica de Santa Cruz

44,5 hectáreas de bosque fueron taladas en dos zonas de protección consideradas estratégicas para Santa Cruz, según una inspección interinstitucional encabezada por la Gobernación del departamento.

El hallazgo encendió las alarmas porque una parte de la superficie afectada se encuentra dentro del polígono del Cordón Ecológico, un espacio que cumple una función de protección natural frente a eventos extremos y que, según las autoridades, no debería ser intervenido sin autorización y control ambiental.

La inspección fue realizada por la Subgobernación de Andrés Ibáñez, en coordinación con la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra, el Servicio de Calidad Ambiental de la Secretaría Departamental de Medio Ambiente, la Subgobernación de Warnes, servidores públicos del Concejo Municipal y representantes de la sociedad civil.

27 hectáreas taladas cerca de la Radial 26. El primer punto inspeccionado se encuentra en inmediaciones del final de la Radial 26, donde se verificó la tala de aproximadamente 27 hectáreas de bosque de protección.

La magnitud de la intervención generó preocupación entre las autoridades, debido a que se trata de una zona que cumple una función ambiental dentro del sistema de protección del departamento.

Pero no fue el único punto detectado. Entre Santa Cruz de la Sierra y Warnes, la inspección identificó otras 17,5 hectáreas afectadas, también dentro de una zona de protección.

En este segundo sector, parte de la superficie intervenida corresponde al polígono del Cordón Ecológico. En total, las dos áreas suman 44,5 hectáreas de bosque afectadas.

“Están destruyendo lo que nos protege”. El subgobernador de Andrés Ibáñez, Federico Morón, expresó su preocupación por la dimensión de la afectación y advirtió que la destrucción de estas áreas puede incrementar la vulnerabilidad de la población ante fenómenos climáticos extremos.

Morón sostuvo que la preservación de estos espacios adquiere mayor importancia ante escenarios climáticos que podrían combinar periodos prolongados de sequía con episodios de lluvias intensas e inundaciones.

La preocupación está relacionada especialmente con la capacidad natural de estas áreas para contribuir a reducir los impactos de eventos extremos.

El centro de la alerta. El nuevo hallazgo vuelve a poner bajo la lupa el Cordón Ecológico de Santa Cruz, un espacio cuya protección ha sido motivo recurrente de preocupación ambiental y ciudadana.

La tala detectada plantea ahora interrogantes sobre quién intervino las áreas, con qué autorización y bajo qué condiciones, aspectos que deberán ser establecidos mediante los procesos administrativos y legales correspondientes.

La Gobernación señaló que la inspección tiene precisamente el objetivo de documentar las afectaciones y permitir que las instituciones competentes avancen con las acciones de control.

La presencia de varias instituciones en el operativo refleja además que la protección de estas áreas involucra competencias departamentales, municipales y ambientales.

Una amenaza que va más allá de los árboles. Para las autoridades departamentales, el problema no termina en las hectáreas de bosque desaparecidas. La preocupación central es qué ocurre cuando se eliminan áreas naturales que cumplen funciones de protección en un territorio cada vez más expuesto a eventos climáticos extremos.

Por eso, la Gobernación anunció que continuará con las inspecciones y acciones coordinadas destinadas a preservar el Cordón Ecológico y las demás zonas de protección.

Mientras tanto, las 44,5 hectáreas detectadas dejan una pregunta que ahora deberán responder las autoridades competentes:

¿Quién taló el bosque y bajo qué autorización se permitió intervenir áreas destinadas a proteger a Santa Cruz?

El nuevo hallazgo vuelve a poner bajo la lupa el Cordón Ecológico de Santa Cruz, un espacio cuya protección ha sido motivo recurrente de preocupación ambiental y ciudadana.

La tala detectada plantea ahora interrogantes sobre quién intervino las áreas, con qué autorización y bajo qué condiciones, aspectos que deberán ser establecidos mediante los procesos administrativos y legales correspondientes.

La Gobernación señaló que la inspección tiene precisamente el objetivo de documentar las afectaciones y permitir que las instituciones competentes avancen con las acciones de control.

La presencia de varias instituciones en el operativo refleja además que la protección de estas áreas involucra competencias departamentales, municipales y ambientales.

Para las autoridades departamentales, el problema no termina en las hectáreas de bosque desaparecidas. La preocupación central es qué ocurre cuando se eliminan áreas naturales que cumplen funciones de protección en un territorio cada vez más expuesto a eventos climáticos extremos.

Por eso, la Gobernación anunció que continuará con las inspecciones y acciones coordinadas destinadas a preservar el Cordón Ecológico y las demás zonas de protección.

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