En medio de los bajos precios, las dificultades climáticas y una zafra compleja, Guabirá apuesta por la innovación y el valor agregado para abrir nuevas oportunidades de negocio. La industria azucarera presentó este miércoles en Montero una línea de licores con la que busca ampliar su presencia comercial y demostrar que los productos bolivianos pueden competir en calidad y presentación con marcas extranjeras.
Durante el lanzamiento, el presidente del ingenio, Mariano Aguilera, defendió la necesidad de invertir y mejorar la eficiencia incluso en los momentos adversos. “Hoy, con la crisis, con los problemas, con el tiempo y con los precios bajos, es cuando debemos invertir y ser mejores”, afirmó.
De la tradición azucarera al mercado de licores. La nueva línea representa un paso en la estrategia de diversificación de Guabirá, tradicionalmente vinculada a la producción de azúcar y alcohol. La empresa busca avanzar hacia productos de mayor valor agregado y ampliar su participación en un mercado competitivo.
“Orgullosos nosotros como Guabirá de no ser solo alcohol y azúcar. Ahora tenemos una nueva línea de licores y creemos que vamos a competir a nivel nacional e internacional con los mejores productos, tanto en calidad como en presentación”, manifestó Aguilera.
Entre las novedades destaca la Gran Reserva Don Mariano, un ron de 12 años de añejamiento que la empresa presenta como una de sus apuestas para el segmento prémium. También figura Ron Cayana, una marca con más de 35 años de trayectoria.
La distribución de los nuevos productos estará a cargo de Opal, con el objetivo de llegar a consumidores de todo el país, incluidas las tiendas de barrio.
La apuesta busca aprovechar la experiencia industrial de Guabirá para fortalecer las marcas nacionales, ampliar los canales comerciales y generar nuevas oportunidades de crecimiento.
Menos costos, pero sin debilitar la producción. Aguilera también advirtió sobre el riesgo de reducir gastos sin evaluar su impacto en la productividad de los cañaverales. Como ejemplo, señaló que un cultivo que produce 70 toneladas de caña por hectárea podría caer a 40 toneladas en la siguiente campaña si se dejan de aplicar fertilizantes por falta de recursos.
Una disminución de 30 toneladas por hectárea puede comprometer los ingresos del productor y agravar las dificultades del sector. Por ello, sostuvo que el desafío consiste en identificar dónde ahorrar sin eliminar las inversiones necesarias para sostener el rendimiento.
Con ese propósito, alrededor de 300 dirigentes cañeros de Guabirá participaron en una conferencia sobre manejo de costos, destinada a brindar herramientas para mejorar la eficiencia en el campo.
El planteamiento es claro: ahorrar no significa necesariamente producir menos, sino administrar mejor los recursos y proteger las inversiones que determinan la cosecha futura.
Una señal de confianza en la industria nacional. El alcalde de Warnes, Mario Cronembold, felicitó a Guabirá por apostar por nuevos productos en un contexto económico complicado. A su juicio, asumir riesgos e innovar puede abrir oportunidades incluso cuando las condiciones del mercado son desfavorables.
“En momentos difíciles, normalmente la gente se esconde, no quiere arriesgar, y Guabirá está haciendo lo que muchos no hacen: arriesgar en momentos de crisis, incentivar y crear nuevos productos”, afirmó.
La autoridad destacó también la importancia de contar con una industria capaz de proyectar la producción de Montero y del Norte Integrado hacia mercados más exigentes. Sobre la Gran Reserva Don Mariano, sostuvo que no tiene nada que envidiar a las marcas extranjeras.

El reto: convertir la innovación en crecimiento. La apuesta de Guabirá va más allá de presentar nuevos licores. La empresa busca demostrar que una agroindustria boliviana puede diversificarse, competir por calidad y construir nuevas fuentes de ingresos sin abandonar la base productiva que sostiene su actividad.
El desafío será convertir el lanzamiento en ventas sostenidas, ganar espacio frente a las marcas importadas y consolidar una distribución que permita llegar a consumidores de todo el país. En paralelo, la eficiencia en los cañaverales será determinante para que los problemas de costos y clima no comprometan la materia prima.
En tiempos de crisis, Guabirá apuesta por producir mejor, diversificar y competir. Su próximo examen será demostrar que la innovación puede traducirse en mercado, rentabilidad y mayores oportunidades para toda la cadena cañera.