Tres ciudadanos brasileños aprehendidos por su presunta participación en el violento atraco a la joyería Imperio, en Santa Cruz de la Sierra, habrían visitado el establecimiento días antes del robo, simulando ser clientes. Su presencia habría quedado registrada por las cámaras de seguridad del centro comercial, un elemento que podría ayudar a establecer cómo se planificó el asalto.
El atraco ocurrió la noche del domingo 11 de octubre, cerca de las 19:13, en un centro comercial ubicado en inmediaciones del tercer anillo y la avenida Busch. Las imágenes de vigilancia muestran a varios sujetos armados que ingresaron al negocio, amenazaron a trabajadores y clientes, destrozaron vitrinas y sustrajeron joyas antes de escapar en motocicletas.
Tres aprehendidos y un prófugo
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó la aprehensión de tres ciudadanos brasileños, presuntamente vinculados con el hecho. Según el reporte oficial, cuatro personas estarían implicadas en el atraco, pero una continúa prófuga y habría escapado con la mayor parte del botín.
Tras el asalto, la Policía activó el plan Z y ejecutó operativos en distintos puntos de Santa Cruz, que permitieron capturar a los sospechosos y secuestrar vehículos, armas de fuego, dinero y otros elementos relacionados con la investigación. También se logró recuperar parte de las joyas sustraídas.
Durante el atraco, cuatro personas lograron salir del lugar, entre ellas dos menores de edad, mientras otras cuatro quedaron retenidas dentro de la joyería.
Una trabajadora bajo investigación
En el marco de las pesquisas, una trabajadora del establecimiento fue sindicada por su presunta complicidad. Sin embargo, después de comparecer ante un juez, quedó sujeta a medidas cautelares.
La investigación continúa para establecer el grado de participación de cada uno de los sospechosos, determinar si hubo otras personas involucradas en la planificación del asalto y localizar al cuarto implicado.
La Policía también busca recuperar las joyas que aún no fueron encontradas. La presunta visita previa de los brasileños al negocio podría convertirse en una pieza clave para reconstruir los movimientos anteriores al robo y establecer si realizaron tareas de vigilancia antes de ejecutar el golpe.