El exministro de Defensa Ernesto Justiniano denunció presuntas irregularidades en la compra de 13 radares por un monto de 191 millones de euros, al señalar que solo dos equipos están funcionando, nueve presentan observaciones y otros dos no operan.
Justiniano informó que la denuncia alcanza a cuatro exministros de Defensa y cuestionó las demoras en la entrega de los equipos, así como las condiciones en las que fueron recibidos.
Una de las principales observaciones, según explicó, es que una auditoría habría establecido que se pagó casi la totalidad del monto contratado, pese a que los radares no estaban completamente entregados. Para ilustrar la situación, comparó la recepción de los equipos con la entrega de un automóvil sin ruedas.
El exministro también aseguró que el Estado boliviano todavía mantiene una deuda con la empresa proveedora, un aspecto que deberá esclarecerse en el marco de las investigaciones.
Justiniano sostuvo que la denuncia no constituye un encubrimiento ni implica una sentencia anticipada contra los denunciados. La investigación deberá determinar si existieron irregularidades, establecer las responsabilidades que correspondan y precisar el perjuicio económico para el Estado.
El caso vuelve a poner bajo escrutinio el manejo de los recursos públicos destinados a la defensa nacional y plantea interrogantes sobre la contratación, la recepción y la operatividad de equipos adquiridos con una inversión millonaria.
La pregunta central es qué recibió efectivamente Bolivia por los 191 millones de euros comprometidos y quiénes deben responder por las observaciones detectadas.