El empresario y político Samuel Doria Medina compartió un mensaje de esperanza sobre su estado de salud. A través de una publicación acompañada de una fotografía, contó que ya completó dos tercios de su tratamiento de quimioterapia y que siente que comienza a dejar atrás la etapa más difícil.
“ Siento que ya pasó la peor parte”, expresó, al describir cómo vive este proceso médico, marcado por momentos complicados, pero también por la esperanza de recuperación.
Doria Medina relató que durante una de sus sesiones los médicos tuvieron que pincharlo cinco veces porque no lograban encontrar una vena para administrarle el tratamiento. Además, anunció que el lunes deberán colocarle un nuevo puerto de acceso vascular para facilitar la continuidad de la quimioterapia.
Pese a las dificultades, el político destacó los cambios positivos que percibe en su evolución y transmitió un mensaje de optimismo.
“La cuesta se hace menos pendiente, noto mi mejoría y veo luz al final del túnel”, manifestó.
La fe y el apoyo, parte del camino
En su mensaje, Doria Medina también expresó su confianza en Dios y pidió por su recuperación, así como por la salud de las personas que lo acompañan con sus oraciones y mensajes de aliento.
Su testimonio muestra una faceta personal del empresario, alejada de la actividad política y empresarial: la de una persona que enfrenta un tratamiento exigente y encuentra fuerzas en la esperanza, la fe y el respaldo de quienes están pendientes de su salud.
Al completar dos tercios de la quimioterapia, Doria Medina mira hacia adelante con optimismo. Sin afirmar que el proceso haya terminado, comparte la sensación de que el camino comienza a hacerse menos difícil.
Su mensaje deja una idea sencilla, pero poderosa: incluso en medio de los momentos más duros, la esperanza puede convertirse en una fuente de fortaleza para seguir adelante.