El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, cuestionó la propuesta de asignación de recursos presentada al departamento durante la reunión de los nueve gobernadores con representantes del Gobierno nacional y reveló que la oferta para la región fue de apenas el 1%.
“¿Saben cuánto le ofrecieron a Santa Cruz? ¡Uno por ciento!”, manifestó Velasco, al expresar su desacuerdo con la propuesta y reclamar una distribución de recursos que, a su criterio, responda al peso económico, productivo y poblacional del departamento.
El encuentro, en el que participaron también el ministro de la Presidencia y el ministro de Economía, se prolongó hasta las 20:00 del día anterior. Tras la reunión, el gobernador puso en cuestionamiento el actual esquema de distribución de la coparticipación tributaria, que —según expuso— asigna el 75% al nivel central del Estado, el 20% a los municipios y el 5% a las universidades.
Velasco argumentó que Santa Cruz tiene un peso determinante en la economía nacional. Afirmó que el departamento produce el 80% de los alimentos del país, genera el 40% del Producto Interno Bruto (PIB) y concentra la mayor población de Bolivia.
Desde esa perspectiva, sostuvo que la asignación planteada resulta insuficiente frente a las necesidades regionales, particularmente en infraestructura, salud y servicios públicos. Entre sus argumentos mencionó la necesidad de fortalecer la atención oncológica y garantizar mejores condiciones para responder a la demanda de la población.
Un debate sobre el poder y los recursos
Más allá de la discusión económica, el gobernador planteó la necesidad de modificar la cultura política boliviana y reducir la concentración de poder en las estructuras partidarias y gubernamentales.
“Es importante quitarle poder a los políticos para dárselo a la gente. Y eso es lo que quiero hacer yo”, expresó.
Velasco convocó a impulsar una transformación del sistema político y destacó la participación de los jóvenes como uno de los componentes de ese proceso.
El cuestionamiento vuelve a colocar en el centro del debate nacional la redistribución de los recursos públicos y la demanda cruceña de mayor autonomía financiera. La discusión también abre interrogantes sobre los criterios que utilizará el Gobierno para definir las nuevas asignaciones y si la propuesta del 1% corresponde a un ofrecimiento formal, una asignación específica o una base de negociación.
Para Santa Cruz, el desafío planteado es convertir su peso económico y productivo en una mayor capacidad de decisión sobre los recursos que genera y necesita el departamento.