La Asociación de Periodistas de Santa Cruz se suma a la conmemoración de los 30 años de la declaratoria, por parte de la ONU, de éste 3 de mayo, como el Día Mundial de la Libertad de Prensa, a tiempo de denunciar que en Bolivia, este derecho humano universal, es atacado por leyes mordazas, hostigamiento judicial y agresiones a hombres y mujeres de la prensa, en el marco de una justicia que no solo ha dejado en la impunidad secuestros, torturas, intentos de linchamiento, si no que últimamente ha usado la Inteligencia Artificial para dictar un fallo en contra de tres periodistas.
Es así que, este 3 de mayo, señala un comunicado de la Asociación de Periodistas, condenamos que el mismo presidente del Estado, Luis Arce, haya advertido “amenazas a la democracia” que se ocultan “en aparentes libertades de expresión”, en un discurso pronunciado en la Cumbre Iberoamericana de Santo Domingo, como antesala para tratar de poner en vigencia 3 normas que quieren convertir a Bolivia en un pueblo zombi porque intentan criminalizar la protesta pública, controlar las redes sociales y a título de cumplimiento de compromisos sobre Derechos Humanos, encarcelar a periodistas con el pretexto de combatir el racismo y de promover la defensa de “las democracias interculturales y populares”, que no son otra cosa que un camino hacia el pensamiento único y la dictadura.
La nota firmada por el directorio, manifiesta que coinciden plenamente con el discurso del secretario general de la ONU, António Guterres, quien dijo “Basta de detener y encarcelar a periodistas por hacer su trabajo, basta de amenazas y agresiones, basta de mentiras y desinformación, basta de atacar a la verdad y a quienes la dicen”, pues en nuestro país, y particularmente en Santa Cruz, donde hemos sufrido en carne propia con 52 periodistas que fueron baleados, gasificados, apaleados, insultados, tal como lo documentamos en la denuncia que presentamos a la Relatoría de Libertad de Expresión de la CIDH, que hace poco visitó Bolivia.
En este 3 de mayo queremos expresar nuestra solidaridad con los 67 periodistas muertos este 2022 en el mundo y reafirmar nuevamente el pedido de garantías constitucionales al Estado boliviano y justicia para los casos de agresiones que tenemos pendientes, como el de Las Londras, para que podamos ejercer nuestro trabajo sin censuras, discursos de odio, ataques de guerreros digitales, ni intimidaciones de ninguna naturaleza, por el bien de la sociedad que tiene en la libertad de prensa y de expresión, la piedra angular de la democracia, finaliza el comunicado.