“Los medios de comunicación desaparecen en una sociedad desintermediada”, así de lapidario fue su diagnóstico de la realidad de los medios llamados tradicionales (periódicos) en plena era digital de Juan Luis Cebrián, destacado periodista, escritor y cofundador del periódico El País de España, en una conferencia organizada este lunes por la Fundación para el periodismo de Bolivia en el Centro de Formación de la Cooperación Española, Calle Arenales #583.
Periodismo ante el nuevo desorden mundial, se tituló su charla con periodistas, estudiantes de comunicación e invitados especiales. Aclaró que los periodistas no dictan conferencias magistrales y que se su esencia siempre es dar noticias. Y qué noticia dejó en Santa Cruz señalando que la era digital, que empezó cuando el Gobierno de EEUU en 1983 liberó para el público del sistema de internet.
“Desde la irrupción de la internet y las redes sociales las noticias ya no se saben si son verdades o mentiras: primero fueron las pos verdades, luego los fake news y ahora los videos news. Hay más periodistas en gobiernos e instituciones, sean privadas o estatales, dedicados a imponer las verdades de los poderosos, que periodistas buscando contarla la realidad”, remarcó Cebrián.
Para él, los gobiernos son la mayor amenaza de libertad de expresión y, por ello, la democracia está en peligro. Cree que el periodismo ha perdido la capacidad de influir en la opinión pública y que nos periódicos no eligen, pero si derriban hasta presidentes. Sin embargo, en medio de esta tragedia, considera que los periodistas tienen que seguir siendo gente que le cuenta a la gente lo que le pasa a la gente.
Profundizó en el valor de la información, señalando que es importante entender que ni los propietarios de medios ni los periodistas son dueños de la información, sino que ese es un derecho de la gente. “Los periodistas son administradores de una propiedad ajena. No les pertenece a ellos la información. Si la van a pedir a las fuentes y se las dan es porque saben que van a producir para la gente. Los dueños de medios que tienen intereses no pueden silenciar la noticia”.
La regulación. Para Cebrián esta situación de desorden informativa va llevar su tiempo y que, según él, una de las soluciones está en la regulación de la información en las redes sociales, aunque pasará mucho tiempo para llegar a eso. “Aún tendrán que morir muchos periódicos y aparecer muchos canales de televisión en YouTube. Mientras se verán periodistas polemizando (unos de izquierda y otros de derecha) sin dar la palabra al verdadero periodista para que cuente la realidad con contraste de todos los puntos de vistas y fuentes.

Los periodistas Tuffí Aré, Róger Cuéllar y Roberto Méndez posan junto a Cebrián
Oficio de riesgo. Pese a que es una profesión de riesgo, Cebrián piensa que el periodismo tiene futuro, aunque pasará un buen tiempo para superar esta etapa de la desinformación. Confía en la nueva camada de periodistas, que tienen mejor formación, que serán capaces de algún momento de regular la información en las redes, lo cual será una bendición para la humanidad.
En la actualidad, destacó, más de 5.000 millones de personas usan internet y los gigantes de las redes sociales acaparan el 90% de la publicidad, que antes iban a los periódicos, radios y las televisiones. Esto muestra que la publicidad desapareció para los medios tradicionales. Se sabe que en Youtube hay más de 300.000 canales de televisión con millones de suscriptores.
Credibilidad. Para bien de los verdaderos periodistas, Cebrián ve con el progreso de las plataformas digitales la credibilidad informativa en las redes sociales está en entredicho. “Primero la pos verdad, palabra impuso la universidad de Oxford hace 10 años. Que no es más las mentiras que siempre se han contado. Las pos verdades no son mentiras, son verdades emocionales, una cosa infinitamente peor. No mentir es decir lo contrario de lo que uno piensa, según dicen. Los políticos lo entienden muy bien, porque la mentira es una de las habilidades profesionales de ellos. Los políticos se creen sus propias mentiras”.

Para el periodista español, los Gobiernos son la mayor amenaza de la libertad de expresión y, por ende, la democracia está en peligro.
En su conversación recordó su paso por Bolivia cuando Prisa adquirió el grupo de medios La Razón, El Nuevo Día, Extra y ATB. Y además, reveló que vendieron La Razón con una presión de por medio.