En una clara muestra de confianza en Bolivia, la cadena internacional Burger King inauguró su sucursal número 19 en el país, ubicada en la zona norte de Santa Cruz de la Sierra, entre el séptimo y octavo anillo de la avenida Cristo Redentor. Con una superficie construida de 1.422 metros cuadrados, esta nueva infraestructura no solo alberga el restaurante, sino también el Centro de Distribución de Bolivian Foods, convirtiéndose en la más grande del país.
La obra fue concluida en un tiempo récord de 144 días, un hito notable dadas las complejidades logísticas que enfrenta Bolivia. La inversión superó los 1,2 millones de dólares y se concreta en un contexto económico desafiante a nivel nacional.
“Esta inauguración reafirma nuestro compromiso con Bolivia y nuestra confianza en el potencial de Santa Cruz. Es una nueva corona para la región y una señal clara de que seguimos creciendo juntos”, declaró Samuel Doria Medina, fundador de la franquicia en Bolivia. “Pese a las dificultades económicas, seguimos apostando por generar empleo y brindar un servicio de calidad a los bolivianos”, añadió.
La nueva sucursal generará 41 empleos directos adicionales, que se suman a los más de 600 colaboradores que actualmente integran el equipo de Bolivian Foods en todo el país, además de miles de empleos indirectos. Esta cifra cobra especial relevancia en un escenario donde, según datos oficiales, la informalidad laboral en Bolivia supera el 80% en 2025, afectando principalmente a jóvenes y sectores vulnerables.
Desde su llegada a Bolivia en 1998 de la mano de Doria Medina, Burger King se ha consolidado como la cadena de comida rápida con mayor presencia en el país. Su estrategia de expansión prioriza ubicaciones de alto flujo vehicular y comercial, como la avenida Cristo Redentor, una de las principales arterias urbanas de Santa Cruz.
Además, la empresa refuerza su compromiso con el desarrollo productivo nacional al priorizar el abastecimiento con insumos y productos locales, en línea con la filosofía de consumo responsable y apoyo a la industria nacional bajo el lema “Hecho en Bolivia”.
La apertura de esta nueva sucursal envía una señal de optimismo en medio de un panorama económico complejo, y confirma que el Grupo Doria Medina mantiene firme su apuesta por el país, proyectando crecimiento, empleo y dinamismo económico en el mediano y largo plazo.