El expresidente Evo Morales descartó este domingo sumarse al llamado a la unidad de la izquierda convocado por el presidente Luis Arce, al considerar que se trata de un “pedido de auxilio” carente de contenido ideológico y que, tanto Arce como el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, ya no representan al pensamiento del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Durante la emisión de su programa dominical, Morales sostuvo que ambos líderes han emprendido un “nuevo rumbo político” con sus respectivas candidaturas presidenciales, distanciándose del proyecto original del MAS. “¿Quién le hará caso? Es como pedir auxilio: ‘Evo, venga, sálvenos’. Está en eso”, afirmó, en alusión directa al mensaje emitido por Arce horas antes.
El líder cocalero también rechazó la autoridad del presidente del MAS, Grover García, impulsor de un acercamiento entre figuras de la izquierda como Eva Copa y Andrónico Rodríguez. “Para mí, no es dirigente, es delincuente. Legalmente, si se respeta el Estatuto del MAS y la Ley de Organizaciones Políticas, Evo Morales sigue siendo dirigente del MAS-IPSP”, aseveró.
Asimismo, criticó duramente a Andrónico Rodríguez por no acatar una supuesta resolución de la Central de Sindicatos Cocaleros que habría proclamado su candidatura. Morales lo acusó de haberse rodeado de figuras como Humberto Claros, a quien calificó de “traidor”, y atribuyó su distanciamiento político a la influencia del exvicepresidente Álvaro García Linera y del exministro Fernando Mayorga. “Lo destrozaron. Me han hecho ver como caca”, expresó, al referirse al deterioro de su relación con el presidente del Senado.
En la misma línea, el senador y dirigente cocalero Leonardo Loza también rechazó la convocatoria a la unidad, acusando al presidente Arce de intentar “matar y encarcelar” a Evo Morales y de dividir a las organizaciones sociales afines al MAS. “Todavía viene a hablarnos de unidad”, cuestionó.
“Un epitafio político”
El analista político Luis Alberto Ruiz evaluó que los actuales esfuerzos de unificación en la izquierda resultan tardíos e ineficaces. “Están tratando de juntar los centavos para llegar al peso, pero eso ya no es relevante en la política nacional”, afirmó, añadiendo que incluso la candidatura de Andrónico Rodríguez ha perdido impulso en las encuestas.
Ruiz observó que el presidente Arce ha sido prácticamente desplazado por su entorno, especialmente luego de que Rodríguez le sugiriera públicamente concluir su mandato sin intervenir en el proceso electoral. “Se olvidan que es el primer mandatario, y que pudo haberles aportado al menos la mitad de los 600 mil votos que maneja en la administración pública”, señaló.
A su juicio, la izquierda atraviesa una crisis generada por la soberbia interna, y la disputa por el control del MAS se ha convertido en “una pelea por ver quién le pone el epitafio al Movimiento Al Socialismo”. Con esa frase, evocó al exministro Juan Ramón Quintana, quien durante el conflicto por las autonomías en Pando —hace 16 años— prometió “enterrar a Leopoldo Fernández y ponerle un epitafio que diga que en paz descanse y conviva con los gusanos”.
En ese tono crítico, Ruiz concluyó que, incluso en un escenario de unidad, el bloque progresista no tiene garantizada su continuidad en el poder. “El pueblo ya no ve al MAS como una alternativa de futuro. Lo que ahora se discute es cómo conservar un fragmento de poder. El imperio político construido por Evo Morales era, en realidad, un castillo de naipes sostenido por la bonanza económica”, sentenció.