El conflicto en el Concejo Municipal de Santa Cruz se agudiza. Las convocatorias al hemiciclo han generado nuevas tensiones, debido a que las bancadas de Unidad Cívica Solidaridad (UCS) y Comunidad Autonómica (C-A) exigen la elección de una nueva directiva y reclaman su derecho a ocupar los cargos de presidencia y vicepresidencia del Legislativo.
“Después de lo emitido cuando se nos negó la tutela sobre la legalidad de la directiva elegida el 4 de mayo, hoy estamos aquí, presentes para sesionar”, declaró la concejala Gabriela Garzón alrededor de las 11:00, tras esperar más de dos horas junto a los concejales de UCS el inicio de las dos sesiones convocadas.
Acto seguido, Garzón procedió a dar lectura a una carta dirigida al presidente en ejercicio del Concejo, José Alberti, en la que solicita la convocatoria inmediata a una sesión ordinaria con un único punto en agenda: la elección de la nueva directiva para la gestión 2025-2026.
El argumento principal de UCS radica en que los concejales Israel Alcócer y Silvana Mucarzel habrían perdido legitimidad tras ser procesados por transfugio político. En su reemplazo, el Tribunal Electoral Departamental (TED) entregó credenciales como titulares a Andrea Negrete y Denny Guzmán.
“No existe ninguna orden judicial ni comunicado del Órgano Electoral que anule, modifique o revoque esas credenciales. Por tanto, un oficio de mera consulta, como el que usted (Alberti) ha presentado, no puede invalidar ni desconocer documentos oficiales”, señala la carta presentada por la bancada ucesista.
En ese contexto, UCS reiteró su exigencia de que se convoque de forma inmediata a una sesión ordinaria destinada exclusivamente a la elección de los nuevos titulares en los cargos de presidencia y secretaría del Concejo, que —según argumentan— actualmente se encuentran acéfalos.