El Movimiento de Renovación Nacional (Morena) oficializará este martes ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) su decisión de declinar su participación en las elecciones generales del próximo 17 de agosto, tras una evaluación interna que consideró factores políticos, organizativos y estratégicos.
La determinación se da luego de las dificultades que enfrentó la organización para consolidar la totalidad de sus listas de candidatos, muchas de las cuales fueron observadas por el ente electoral, así como por los bajos niveles de intención de voto reflejados en diversas encuestas difundidas por medios de comunicación, lo que incluso ponía en riesgo su personería jurídica.
El fin de semana, el candidato a la vicepresidencia por Morena, Jorge Richter, ya había anticipado la posible declinación, al denunciar que el partido se encontraba “en medio de un fuego cruzado” entre facciones internas del Movimiento al Socialismo (MAS): por un lado, presiones del ala “evista” para colocar candidatos, y por otro, acciones del “arcismo” para impedir la participación de personas afines al expresidente Evo Morales.
Estas tensiones internas y externas provocaron que Morena no iniciara una campaña proselitista plena. Hasta la fecha, no se difundieron spots publicitarios ni se desplegó una estructura territorial activa, aunque el binomio presidencial participó en algunos foros de presentación de su programa de gobierno.
Morena obtuvo su personería jurídica en febrero de este año y presentó como candidata presidencial a la actual alcaldesa de El Alto, Eva Copa. Sin embargo, en el actual escenario, los dirigentes del partido optaron por preservar la sigla política y enfocarse en un proceso de reestructuración con miras a las elecciones subnacionales previstas para marzo de 2026.
La decisión será comunicada formalmente al TSE este martes, en una conferencia en la que se espera la participación de los principales dirigentes de la organización.