Mediante decreto se determinó que el 21 noviembre de este año realice el Censo de Población y Vivienda en todo el país, pero a tan solo ocho de esa fecha el tema está al margen de la agenda de los tres niveles de Gobierno: nacional, departamental y municipal.
Este instrumento de medición es fundamental para la planificación económica, social y hasta política, especialmente de los municipios en los que se deben desarrollar programas de salud, educación y otros servicios básicos en favor de los vecinos. Santa Cruz de la Sierra, una de los municipios que migrantes recibe, ha dejado de percibir millones de bolivianos por la falta de censo.
Desde la alcaldía cruceña, se busca impulsar el Censo. José Luis Santistevan, secretario de Fortalecimiento Institucional y Autonomía, anuncia que en breve el alcalde Jhonny Fernández y el rector de la Universidad Gabriel René Moreno, Vicente Cuéllar, suscribirán un convenio para trabajar juntos en la planificación de lo que será esta consulta en Santa Cruz.
No se descarta que con el retraso en la planificación, el Gobierno se busque postergarlo y con ello también la redistribución de recursos para los gobiernos subnacionales y la reconfiguración de la asignación de escaños para representaciones legislativas. El último censo en Bolivia se realizó el 21 de noviembre de 2012.
Analistas prevén que el retraso del censo perjudicará sobre todo a las autoridades electas en los municipios más poblados, ya que casi en toda su gestión sólo dispondrán de los recursos asignados para la cantidad de habitantes que tenían en 2012.
En 2012, según el Censo, La Paz tenía 2.719.344 habitantes, Santa Cruz 2.657.762, Cochabamba 1.762.761, Chuquisaca 581.347, Oruro 494.587, Potosí 828.093, Tarija 483.518, Beni 422.008 y Pando 110.436.
De acuerdo con las proyecciones del INE, La Paz tendría 3.023.791 habitantes, Santa Cruz 3.363.377, Cochabamba 2.086.930, Chuquisaca 654.035, Oruro 548.537, Potosí 907.686, Tarija 591.828, Beni 507.095 y Pando 158.676.