Santa Cruz enfrenta un punto de inflexión histórico. Tras más de dos décadas de un mismo esquema de poder, los resultados están a la vista: ausencia de grandes proyectos estructurales, debilitamiento institucional, dependencia de recursos centrales y una creciente distancia entre el desarrollo económico y el bienestar real de la gente. Este manifiesto es una convocatoria clara a cambiar el rumbo.
Guido Náyar, cruceño, empresario agropecuario y político con experiencia, confiesa qu aspira a la Gobernación no por ambición personal, sino por responsabilidad histórica. Santa Cruz merece un gobierno que piense más allá de la coyuntura, que deje atrás el discurso del conflicto permanente y se concentre en construir futuro.
Un modelo agotado. Durante los últimos 20 años, la Gobernación y las principales instituciones departamentales han sido controladas por grupos de poder económico y político que convirtieron la gestión pública en un espacio de negocios: basura, urbanizaciones, contratos y privilegios. Muchos de estos intereses, además, hicieron y hacen negocios con el MAS, mientras se presentaban públicamente como sus principales adversarios.
Se impulsaron diputados y senadores sin un proyecto real de desarrollo departamental. No se defendieron los recursos que el centralismo le quitó a Santa Cruz. No se generaron nuevas fuentes de ingreso. No se apostó por investigación, planificación ni atracción de capitales internacionales. El resultado es una Gobernación sin recursos, sin obras estratégicas y sin iniciativa.
Rubén Costas tuvo más tiempo y más dinero; Luis Fernando Camacho, menos de ambos. Sin embargo, el balance es similar: no existen grandes proyectos transformadores. Ambos mantuvieron el viejo esquema de la antigua Corporación de Desarrollo: conseguir recursos solo para gastarlos, sin visión de inversión productiva ni uso estratégico como contraparte para atraer capital externo.
La gente primero. Náyar cree firmemente en la iniciativa privada y el liberalismo económico. No estoy en contra del crecimiento empresarial; al contrario, celebra que haya más farmacias, supermercados, ingenios azucareros y emprendimientos. Pero el desarrollo no puede reducirse solo a grandes negocios.
“El verdadero centro del progreso es la gente. Santa Cruz necesita certidumbre económica, empleo digno, servicios públicos de calidad y oportunidades reales para quienes trabajan y producen. El crecimiento debe traducirse en bienestar colectivo, no en privilegios para pocos”.
Nuevo paradigma: inversión, innovación y capitales internacionales. El gran desafío de Santa Cruz es ir más allá, según el exlíder cívico. “No podemos conformarnos con inversiones aisladas o simbólicas. Necesitamos una política activa de atracción de capitales privados nacionales e internacionales para:
- Carreteras, puentes y trenes
- Infraestructura productiva y logística
- Investigación, tecnología e innovación
- Diversificación económica y valor agregado
La Gobernación debe dejar de ser solo una administradora de regalías y convertirse en un gestor estratégico de desarrollo, capaz de presentar proyectos serios, con estudios técnicos, que generen confianza a inversionistas y organismos internacionales”.
Náyar plantea un nuevo paradigma político: pasar del conflicto permanente al desarrollo real, de la administración de regalías a la atracción de inversiones privadas nacionales e internacionales, con proyectos serios en infraestructura, producción, innovación y empleo.
Defiende la iniciativa privada y el liberalismo económico, pero con una convicción firme: el centro del desarrollo debe ser la gente. El crecimiento económico solo tiene sentido si genera certidumbre, oportunidades y bienestar para todos los cruceños.
Democracia, crítica y debate: no es personal. Náyar deja claron que la crítica no es un ataque personal, es un deber democrático. Señalar el fracaso de una gestión no es insultar; es exigir resultados. Hoy la Gobernación carece de recursos porque no supo generar ingresos alternativos. Las regalías del 11% se conquistaron en 1958; el IDH en 2005. ¿Qué se creó después? Prácticamente nada. Incluso se golpeó a la economía familiar con impuestos como el de la sucesión.
Una campaña basada únicamente en revivir el 2019 demuestra falta de propuestas. Santa Cruz no puede seguir viviendo del pasado. La democracia exige debate, pluralismo y libertad de opinión, no obsecuencia ni silencios impuestos.
Post-MAS: institucionalidad y mérito. Considera que es hora de reivindicar los cargos públicos para profesionales cruceños y residentes que han sido desplazados por militantes del MAS en al menos 23 espacios clave. La función pública debe basarse en mérito, capacidad y compromiso con la región, no en afinidad política.
Santa Cruz necesita construir políticamente, generar leyes económicas y defender su modelo productivo, aun con una representación limitada en la Asamblea Legislativa. Nuestro verdadero potencial está en sus más de 4 millones de habitantes, que generan riqueza todos los días.
Unidad real: cambas, collas y todos los que viven aquí. “La división no nos ha llevado lejos. Quien vive, trabaja y cría a sus hijos en Santa Cruz es cruceño, sin distinción de origen: cambas, collas, chapacos, benianos, pandinos. Todos necesitan hospitales, colegios, caminos y oportunidades.
Debemos fortalecer un sentimiento regional de pertenencia, basado en derechos, deberes y futuro compartido. Santa Cruz no puede seguir fragmentada; unida es invencible”.

Un equipo para gobernar. Este proyecto no es individual. He decidido conformar un binomio sólido, escogiendo como candidato a la Vicegobernación al concejal José Alberti, garantizando respaldo institucional, experiencia y compromiso con la ciudadanía.
Diversos sondeos de opinión en redes sociales y medios de comunicación nos ubican entre las principales opciones para la Gobernación. Ese respaldo inicial es una responsabilidad mayor: convertir la esperanza en resultados.
Compromiso final. Mi candidatura, dice Náyar, representa un cambio de paradigma:
- De la confrontación al desarrollo
- Del discurso a los proyectos
- Del privilegio al mérito
- De la división a la unidad
Con una visión de futuro y un equipo sólido —junto al concejal José Alberti como candidato a la Vicegobernación—, Guido Náyar convoca a construir una Santa Cruz unida, productiva y con liderazgo.
Santa Cruz puede y debe liderar el futuro de Bolivia. Con visión, inversión, democracia y gente en el centro, es posible. Ese es el compromiso.