La construcción del Parque Eólico Warnes II, en el municipio del mismo nombre del departamento de Santa Cruz, superó el 87% de avance a la fecha e inició el montaje de sus 10 aerogeneradores, informó este miércoles la Empresa Nacionales de Electricidad (ENDE) Corporación.
“El Parque Eólico Warnes II se levanta a paso firme para consolidarse como un pilar importante en el desarrollo energético del país, impulsado por el Gobierno nacional a través de ENDE Corporación. Con un progreso global del 87%, la infraestructura civil ha ingresado oficialmente en la fase de montaje e instalación de sus 10 aerogeneradores”, afirmó la estatal en reporte.
Según información de la estatal, desde principios de este mes, los equipos de ingenieros iniciaron el ensamblaje de las estructuras que conformarán el parque. A la fecha, se reporta la conclusión exitosa del montaje del aerogenerador AG14, hito que incluyó el izaje de la torre, el nacelle (góndola), el hub (buje) y las aspas gigantes. Cada uno de estos colosos tecnológicos, provistos por el fabricante especializado Windey, posee una potencia individual de 4,5 megavatios (MW).
Para optimizar costos, tiempos y especialidades técnicas, la ejecución del proyecto se estructuró bajo un eficiente modelo de multicontratos.
ENDE Corani S.A. (filial de ENDE Corporación) lidera la ejecución de las obras civiles. Powerchina Zhongnan Engineering Corporation Limited asume la responsabilidad del montaje especializado de los aerogeneradores, su posterior ejecución de pruebas y la puesta en marcha. E Ingener S.A. ejecuta la ingeniería y construcción de la subestación eléctrica necesaria para la interconexión.
Transferencia tecnológica
El transporte y acoplamiento de piezas de gran tonelaje y dimensiones extraordinarias demandó una logística compleja y rigurosos estándares de seguridad vial. “Mover piezas tan grandes no fue fácil, fue un desafío mayor”, señaló ENDE.
Precisó que, para superar este reto, las operadoras capitalizaron la experiencia técnica acumulada por ENDE Corporación en la primera fase de Warnes, así como en los parques eólicos de San Julián y El Dorado.
Este megaproyecto genera además un beneficio directo para el sector productivo boliviano, promoviendo la participación de firmas nacionales en la cadena logística y de servicios de montaje. El proceso consolida una transferencia directa de conocimiento tecnológico, capacitando a la mano de obra local para el diseño y construcción de futuras obras de energía limpia.
Impacto en el SIN
Una vez finalizado, Warnes II inyectará una potencia instalada total de 45 MW al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Aunque el volumen de generación final está sujeto a verificaciones técnicas oficiales, las estimaciones iniciales proyectan una producción cercana a los 100 gigavatios – hora anuales (100.682,93 megavatios – hora al año).
Esta energía alcanza para abastecer a miles de hogares y reduce la necesidad de usar termoeléctricas, ya que no solo diversifica la matriz eléctrica mediante fuentes renovables, sino que incrementa de forma directa la seguridad, estabilidad y confiabilidad del suministro eléctrico en todo el territorio nacional bajo un modelo sostenible.
“Cuando Warnes II comience a girar, con cada vuelta la fuerza del viento se transformará en la energía que Bolivia necesita hoy para construir el futuro”, subrayó la empresa estatal de electricidad.