El Gobierno de Estados Unidos, mediante la Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental, expresó este domingo su preocupación por la escalada de conflictos sociales que atraviesa el país y condenó las acciones orientadas a desestabilizar al gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira, en medio de bloqueos, protestas y enfrentamientos registrados en distintos puntos del territorio nacional.
A través de un pronunciamiento replicado por la Embajada de EEUU en Bolivia, la oficina estadounidense manifestó además su respaldo a las acciones emprendidas por el Gobierno para restablecer el orden y garantizar la estabilidad del país.
“En Bolivia, los disturbios y los bloqueos han provocado una crisis humanitaria, causando escasez de medicamentos, alimentos y combustible. Condenamos todas las acciones destinadas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz Pereira y lo apoyamos en sus esfuerzos por restablecer el orden en aras de la paz, la seguridad y la estabilidad del pueblo boliviano”, señala el comunicado.
Bolivia atraviesa actualmente la tercera semana consecutiva de conflictos sociales y bloqueos de carreteras que afectan el tránsito interdepartamental y el abastecimiento de productos esenciales.
Las medidas de presión comenzaron tras el cabildo convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) el pasado 1 de mayo, donde se determinó un paro general indefinido y bloqueo de caminos desde el 2 de mayo.
Entre las principales demandas de los sectores movilizados figuran la reducción salarial de los asambleístas, la eliminación de rentas vitalicias para expresidentes y la atención a un pliego petitorio de más de 200 puntos relacionados con distintos sectores laborales y sociales.
La prolongación de los bloqueos ha generado problemas en el suministro interno de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal, además de una fuerte afectación al comercio exterior e interior del país.
Frente a este escenario, el Gobierno ejecutó la madrugada del sábado un operativo militar-policial para desbloquear la carretera hacia Oruro y habilitar corredores humanitarios. El operativo dejó más de 50 personas detenidas, cuya liberación se ha convertido en una nueva demanda de los sectores movilizados.
Pese a los acuerdos alcanzados con algunos grupos sociales, sectores radicales reinstalaron puntos de bloqueo en la ciudad de El Alto y endurecieron sus posiciones, pasando de demandas sectoriales a exigir el cumplimiento de promesas electorales y la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva seis meses en funciones./Erbol/