Hasta hace un año y medio el taque de la hoja estándar, es decir 50 libras, costaba 1.500 bolivianos, incluso hasta 2.000 bolivianos, en algunos casos. Ahora el precio cayó a 1.000 bolivianos, según se relata en un reportaje publicado por Página Siete
“La coca peruana que entra de contrabando al país es lo que nos está arruinando. Nadie controla y por eso se vende más barato, el taque cuesta 500 bolivianos, la mitad de lo que nosotros vendemos y eso parece que la gente prefiere”, lamenta Juan Cocarico, uno de los líderes de la nueva directiva de la Asociación Departamental de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca).
Según el dirigente cocalero, la coca peruana no sirve para pijchar, para el uso tradicional. “Esta coca es más grande que la nuestra, no tiene sabor y nosotros creemos que su destino es ilícito, no hay otra explicación”.
La carga de coca peruana ingresa al país por puntos fronterizos ilegales, llega a Oruro y a La Paz, y en esta ciudad se vende en lugares específicos que la dirigencia evita decir.