una unidad policial de élite destinada a reforzar el patrullaje y control de San Ignacio de Velasco, San Matías y toda la línea fronteriza con Brasil, en Santa Cruz, luego de una escalada de hechos violentos que encendió la alarma en esta región.
La decisión fue anunciada por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante la puesta en marcha del Plan Integral de Seguridad Ciudadana para San Ignacio de Velasco, acordado con autoridades locales y diseñado para generar resultados en el corto plazo.
Ola de asesinatos activa la respuesta estatal
El refuerzo policial llega después de una seguidilla de hechos de violencia registrados en la zona fronteriza. De acuerdo con reportes recientes, dos jóvenes fueron asesinados por sicarios dentro de sus domicilios, mientras que días antes otras dos personas, entre ellas un reconocido ganadero de la región, fueron acribilladas en sus viviendas. Uno de los ataques fue transmitido en redes sociales.
La violencia también generó preocupación por la posible presencia o influencia de organizaciones criminales transnacionales vinculadas al narcotráfico. En muros de la zona aparecieron incluso grafitis en portugués atribuidos presuntamente a estructuras criminales brasileñas, aunque estos elementos forman parte de las investigaciones y no constituyen por sí mismos una prueba de control territorial de esas organizaciones.
El Gobierno también ha señalado públicamente que organizaciones criminales brasileñas estarían captando jóvenes en Bolivia para actividades vinculadas al narcotráfico.
Unidad especializada para la frontera
Oviedo explicó que la nueva fuerza será diferente al contingente policial que será destinado al Beni y estará integrada por efectivos formados en el Centro de Entrenamiento Internacional Antinarcóticos “Garras del Valor” (CEIAGAVA).
Los policías recibirán formación especializada con instructores de Estados Unidos, Colombia, Argentina y Chile, según informó el ministro. Además, los efectivos que cuenten con maestrías académicas podrán acceder a una especialización de mayor nivel.
La misión será concreta: patrullar, controlar y reforzar la presencia policial en San Ignacio de Velasco, San Matías y la extensa línea fronteriza con Brasil.
Policía, Fuerzas Armadas y población
El nuevo plan plantea una intervención coordinada entre la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas, autoridades municipales y la sociedad civil, con el objetivo de evitar que los operativos se limiten a intervenciones temporales después de cada hecho criminal.
La respuesta institucional ya había comenzado con el desplazamiento de efectivos policiales y militares hacia la zona. Además, el Consejo Departamental de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz planteó recientemente la creación de un comando conjunto contra el crimen organizado con base en San Ignacio de Velasco, precisamente ante los recientes casos de sicariato y violencia armada.
Una frontera convertida en foco de preocupación
La situación de San Ignacio de Velasco y San Matías se inserta en un contexto más amplio de incremento de ataques armados en zonas fronterizas de Bolivia, particularmente aquellas próximas a Brasil. Reportes recientes señalan que durante 2026 se multiplicaron los hechos violentos con armas de fuego y que septiembre concentró una sucesión especialmente intensa de asesinatos.
Con la nueva unidad de élite, el Gobierno busca pasar de los operativos reactivos posteriores a los crímenes a una presencia permanente de inteligencia, patrullaje y control en la frontera.
El desafío será sostener esa presencia en el tiempo y fortalecer la coordinación institucional en una zona donde la actividad criminal transfronteriza, el narcotráfico y la circulación de grupos armados han elevado la preocupación de pobladores y autoridades.