El Gobierno nacional oficializó el fin del régimen de tipo de cambio fijo en Bolivia. Mediante la Resolución Ministerial N° 245, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas estableció un nuevo régimen cambiario flexible, cuya aplicación estará a cargo del Banco Central de Bolivia (BCB) y se basará en la oferta y demanda diaria de divisas en el sistema financiero.
La resolución señala que la medida busca fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad externa y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos, en un contexto marcado por la reducción de las divisas disponibles y la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN).
Entre los argumentos expuestos por el Ministerio de Economía se encuentra la disminución de los ingresos por exportaciones de hidrocarburos, lo que redujo la disponibilidad de dólares en la economía. Asimismo, el documento sostiene que las ventas de divisas del BCB ya no alcanzan para cubrir la demanda del mercado, situación que considera hizo insostenible el mantenimiento del tipo de cambio fijo.
La resolución también reconoce que la escasez de reservas internacionales líquidas propició la aparición de un mercado paralelo de divisas, con una cotización superior al tipo de cambio oficial.
Según la norma, la nueva política cambiaria pretende corregir desequilibrios macroeconómicos, eliminar la subvención implícita que representa el tipo de cambio fijo para las finanzas públicas, incentivar las exportaciones, contribuir al equilibrio de la balanza de pagos y reducir la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, con el objetivo de contener las presiones inflacionarias.