A días de las elecciones subnacionales, el candidato a la Gobernación por la alianza Primero Santa Cruz, Guido Nayar, asegura que su campaña logró instalar un debate de fondo: la crisis estructural del departamento y la necesidad de replantear su futuro. En esta entrevista, aborda el déficit económico de la Gobernación, cuestiona el modelo político vigente y perfila su propuesta de liderazgo regional.
¿Cuál es el balance de su campaña en esta recta final?
Hemos logrado imponer el tema central: la verdadera reivindicación regional. Durante años se intentó instalar la idea de que todo está bien, cuando en realidad Santa Cruz enfrenta una situación crítica. Hoy la gente entiende que hay que replantear el modelo y recuperar el rumbo del departamento.
Usted ha hablado de dos crisis estructurales. ¿Cuáles son?
La primera es la económica. La Gobernación necesita alrededor de 2.500 millones de bolivianos para cumplir sus competencias, pero apenas dispone de 1.100 millones. Hay un déficit de 1.400 millones que se traduce directamente en servicios que no llegan a la gente.
La segunda es la crisis social, particularmente en salud. En las provincias hay problemas básicos: falta de desayuno escolar, precariedad en servicios y una crisis grave de acceso al agua potable en las 15 provincias. Eso ya es un problema de salud pública.
¿Cree que su propuesta logró conectar con la población?
Ha sido un esfuerzo enorme. Recorrimos los 56 municipios y las 15 provincias. Plantear que Santa Cruz debe reinventarse para los próximos 50 años no es sencillo, pero la gente ha comenzado a entender que no se trata solo de administrar, sino de transformar.
Después de años fuera de la política, ¿cómo encontró el escenario institucional?
Muy debilitado. El impacto del populismo ha sido devastador. Hoy predomina el oportunismo, la visión de corto plazo y los intereses particulares. Se ha perdido la planificación estratégica. Se habla mucho, pero se profundiza poco en los problemas reales del departamento.
Cuando habla de “recuperar el rumbo”, ¿a qué se refiere?
A retomar un proyecto de desarrollo serio. Santa Cruz avanzó en las ciudades, pero las provincias siguen en condiciones de hace décadas. Hay una distorsión en las prioridades: se prioriza pavimento antes que salud, educación o agua.
El gobernador debe ser un líder articulador de los 56 municipios, capaz de impulsar un plan integral centrado en las personas, no en cálculos electorales.
¿Cómo evalúa a sus contendientes?
Veo mucha improvisación. Hay propuestas desconectadas de la realidad del departamento. Algunas plantean soluciones inviables, otras responden a lógicas populistas o a estrategias de marketing político más que a planificación seria.
Santa Cruz no necesita discursos, necesita soluciones concretas y viables.
¿Qué diferencia a su candidatura?
Nosotros partimos de la realidad. Este departamento necesita resolver problemas urgentes: salud, empleo, caminos, educación técnica. No se puede prometer un futuro ideal sin atender el presente.
Aquí hay gente que no puede esperar. La política debe responder ahora.
¿Cuál es su mensaje final al electorado?
Santa Cruz necesita liderazgo. Un liderazgo que defienda al departamento, que recupere sus recursos y que proyecte un desarrollo sostenible. No podemos seguir en la lógica del corto plazo ni del centralismo que ha limitado nuestro crecimiento.
Este es el momento de tomar decisiones de fondo. No es solo una elección, es la posibilidad de redefinir el futuro de Santa Cruz.

El cierre de campaña de Primero Santa Cruz, realizado en el Cambódromo de la capital cruceña, congregó a miles de simpatizantes en un acto que marcó el final de una campaña centrada en la crítica al modelo de gestión departamental y la propuesta de reestructuración económica e institucional.