El encuentro se desarrolla en instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y marca el inicio formal de mesas técnicas sectoriales. En ellas, cada ministerio trabajará con actores productivos, sociales, legisladores y gobiernos subnacionales, además de autoridades electas tras los comicios del 22 de marzo.
“El día de hoy vamos a iniciar el proceso del 50-50”, afirmó el mandatario, subrayando que la propuesta no se limita a una redistribución presupuestaria, sino que busca transferir atribuciones y capacidades de gestión a las regiones. Según explicó, la iniciativa será consolidada como un acuerdo nacional y no mediante un decreto inmediato, como se planteó inicialmente durante la campaña electoral.
El jefe de Estado también cuestionó los proyectos de ley impulsados desde la Asamblea Legislativa por sectores opositores, señalando que un acuerdo estructural no puede imponerse unilateralmente. Insistió en que el objetivo es reducir la burocracia central para fortalecer la gestión territorial, bajo criterios de responsabilidad fiscal y sostenibilidad en áreas estratégicas como salud y educación.
En paralelo, el debate sobre la redistribución de recursos reaviva posiciones regionales. El candidato a la Gobernación cruceña, Guido Nayar, plantea elevar las regalías petroleras del actual 11% al 50%, como parte de una redefinición del modelo autonómico.
El inicio del proceso técnico refleja que la discusión sobre el 50/50 ha pasado del discurso político a una fase institucional. Sin embargo, su viabilidad dependerá de consensos legislativos, sostenibilidad fiscal y acuerdos entre niveles de gobierno en un escenario marcado por la disputa subnacional y la presión regional por mayor autonomía económica.
El presidente Rodrigo Paz Pereira instaló este lunes en Santa Cruz la primera fase técnica del proceso denominado “50/50”, una propuesta que plantea redistribuir recursos y competencias entre el Estado central y las regiones. El anuncio se realizó tras una reunión de gabinete ampliado, en la que participaron ministros de Estado y el gobernador cruceño Luis Fernando Camacho.
El encuentro se desarrolla en instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y marca el inicio formal de mesas técnicas sectoriales. En ellas, cada ministerio trabajará con actores productivos, sociales, legisladores y gobiernos subnacionales, además de autoridades electas tras los comicios del 22 de marzo.
“El día de hoy vamos a iniciar el proceso del 50-50”, afirmó el mandatario, subrayando que la propuesta no se limita a una redistribución presupuestaria, sino que busca transferir atribuciones y capacidades de gestión a las regiones. Según explicó, la iniciativa será consolidada como un acuerdo nacional y no mediante un decreto inmediato, como se planteó inicialmente durante la campaña electoral.
El jefe de Estado también cuestionó los proyectos de ley impulsados desde la Asamblea Legislativa por sectores opositores, señalando que un acuerdo estructural no puede imponerse unilateralmente. Insistió en que el objetivo es reducir la burocracia central para fortalecer la gestión territorial, bajo criterios de responsabilidad fiscal y sostenibilidad en áreas estratégicas como salud y educación.
En paralelo, el debate sobre la redistribución de recursos reaviva posiciones regionales. El candidato a la Gobernación cruceña, Guido Nayar, plantea elevar las regalías petroleras del actual 11% al 50%, como parte de una redefinición del modelo autonómico.
El inicio del proceso técnico refleja que la discusión sobre el 50/50 ha pasado del discurso político a una fase institucional. Sin embargo, su viabilidad dependerá de consensos legislativos, sostenibilidad fiscal y acuerdos entre niveles de gobierno en un escenario marcado por la disputa subnacional y la presión regional por mayor autonomía económica.